Hey, tú, hijo e' puta
Hey, tú, hijo e’ puta.
Estoy escuchando tus canciones favoritas…
Y que me jode que me gusten más de lo que deberían.
¿Pero cariño, al ritmo de Nianatty quién no puede caer?
Siempre me ha sorprendido que tengas ese son cubano en las venas.
Tan bohemio que te ves, tan loco, tan tú.
Estoy acostada, en bragas, sí.
Y fumando una de esas cosas que te llevan al cielo.
Siendo el alter ego mío del que probablemente, sí te hubieras enamorado.
Porque te gustan esas chicas, las descolocadas o las colocadas con un poco de hierba encima.
Podría estar en un bar de esos que no tienen gente pero que están llenos de aroma a libertad, esa libertad de la que tu tanto te jactas o montada en tu coche, follando, si tuvieras uno y aún mandaras en mí.
¿Pero sabes qué?
Serías bastante poco para esa faceta mía y mira que recién vengo a descubrir que eres un simple pijo que no llegaría ni a la base de mi liga.
Sigues siendo bastante poco incluso después de haberte embriagado y haber sacado ese humor tan tuyo.
Y es que… A alguien como yo, no puedes llegar a gustar fácilmente…
No a esa faceta mía.
Te puse flores, niveles y te hice dueño de todo.
Pero amor, ¿quién te dijo que lo que yo creo es siempre acertado?
Y así como diciéndote adiós de una vez…
Cómo te gustan esas jodidas canciones para drogadictos.
Cómo odio esas jodidas canciones para drogadictos.
Y aun así te escucho, pijo.
Porque de recuerdos vive la gente y tú, querido, estás en muchos de los míos.
- Sh













