casi con pereza se levanta de la silla en donde se encontraba tomando un poco de sol, decidiendo que calor en dermis es suficiente como para encontrar apetecible el espacio compartido de una piscina. se acerca a la orilla y una vez su mirada haya a contrarie es que se inclina para lanzar con su mano un poco de agua en dirección opuesta, llamado de atención al que poca importancia otorga. “¿qué tan buenx nadadorx eres?” pregunta con exigua curiosidad, irguiéndose de nueva cuenta para volver a sentarse en camastro contiguo a opuesto. “ofrecería unas carreras, pero--” chasquea la lengua, negando con la cabeza a la par. “supongo que deberíamos guardar energías cuando estamos en medio del océano y la competencia se llama ‘titanic’, ¿no, rose?” sugiere con una apenas perceptible curvatura sobre carmines, que denota intención ligera ante mención del personaje de la famosa película.