♥ para quien quieras(?)
— Por favor, signorinas… Incluso yo tengo mis límites, os pediría humildemente que vinierais solo de dos en dos.
— S-sakura…chan…?
seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Georgia
seen from United States
seen from United States
seen from Brazil

seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from Latvia
seen from Uzbekistan
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Jamaica
seen from United States
seen from China
♥ para quien quieras(?)
— Por favor, signorinas… Incluso yo tengo mis límites, os pediría humildemente que vinierais solo de dos en dos.
— S-sakura…chan…?
You're dead to me [elige con quién quieras~]
— Sakura...chan...
Tragó saliva. Despegó nuevamente los labios, con la intención de decir algo, pero el nudo en su garganta y la turbación en su mente se lo impidieron. Aquellas palabras habían llegado hasta él como un durísimo golpe en el estómago, y el dolor se extendía por su pecho, y punzaba en su corazón.
Le temblaban las piernas. Sentía la boca seca. Sus manos habían perdido la fuerza para siquiera doblar los dedos, y estos simplemente se movían de forma casi espasmódica, a la vez tratando de cerrarse en un puño y amagando extenderse hacia la pelirrosa.
— Sakura-chan... yo... Yo no...
¿Qué haría? ¿Qué tenía sentido, si estaba muerto para ella? Su mejor amiga. Aquella chica sencilla, pero preciosa, hacia quien guardaba sentimientos que parecía que nunca serían correspondidos, pero que se veía incapaz de desterrar.
Sentía la garganta dolerle por aguantar la humedad retenida en sus ojos, y los hombros agarrotados por la tensión.
-- You're dead to me --Sasukepls
Cualquiera que conociera a Uzumaki Naruto podía afirmar que era el ninja de la eterna sonrisa. Que aunque las cosas fueran difíciles y el futuro fuera negro, en su interior ardía siempre la esperanza. Que cuando todo pasara, ahí estaría de nuevo, capaz de templar con sus palabras y sus gestos los corazones más fríos.
Era dolorosamente irónico que, con aquel don, no fuera de llegar a quien más deseaba. Sin importar cuánto tratara, cuántos kilómetros fuera capaz de recorrer, cuántas batallas tuviera que librar, cuántas veces cayera y tuviera que levantarse… sus esfuerzos parecían inútiles.
La llama no se apagaba, pero a veces el viento del rechazo soplaba con tal fuerza que, en lugar de avivarla, la hacía temblar.
— Sasuke…
Aquellas palabras golpearon en su pecho con tal fuerza que por un momento no supo si el dolor era tan solo una ilusión o si antes de darse cuenta su amigo había arremetido contra él y un chidori lo había cruzado de lado a lado.
Tembló. Apretó sus puños con fuerza. Bajó la mirada, cerrando los ojos y endureciendo el gesto.
— Sasuke, tú…
Respiró hondo, tensando sus manos hasta llegar incluso a sentir que sus propias uñas se clavaban contra su palma, levantando después nuevamente la vista para encarar a su mejor amigo.
— No me importa lo que digas... Yo... lograré que entres en razón, Sasuke... y que vuelvas a casa.
Conmigo. Con todos nosotros.
Soo {De Sakura a Naruto~}
Podía decirse que estaba paralizado de terror.
¿Quién le hubiera dicho alguna vez que, encontrándose en esa situación con la que, siendo sinceros, y solamente para sí mismo, había fantaseado en más de una ocasión, estaría tan terriblemente asustado? Por más de un motivo.
Para empezar, porque no recordaba nada en absoluto.
Naruto —por fin— había podido presentarse y pasar los exámenes chunin, ascendiendo —por fin— de rango. No es que fuera algo especialmente impresionante, pues ya sus hazañas lo precedían, pero fue la misma Tsunade quien los invitó a celebrar. Después de eso, recordaba que Sakura-chan lo había tenido que acompañar a casa… y, desde ahí, su mente estaba en blanco.
Maldita fuera.
El dinero, el alcohol y las mujeres, los tres tabúes que deterioran a un ninja. Por si no hubiera sido suficiente con embriagarse sin querer, que una vez tampoco sería tan grave, además había mancillado el cuerpo de Sakura-chan.
Porque solamente eso podía significar encontrarse en la cama, desnudo, con ella, desnuda, a su lado. Además, la pelirrosa jamás habría aceptado hacer esa clase de cosas con él… ¡Maldición, seguro que en su estado la había violado o algo así!
Tendría que huir. Refugiarse en… Kusagakure. Y cambiar su nombre a Senkei Noodle.
No, no, no. Debía hacer frente a esa situación como un hombre. Casarse con Sakura-chan, ser un buen marido para ella y cuidar de sus hijos. Oh, dios, podía haberla dejado embarazada… Sakura-chan iba a matarle, iba a estrangularle con sus propias manos.
“So…" { Aun me debes el anterior ask' así que, cambialo por este (?? }
Ah, su cama. Aquel colchón viejo y algo duro ya, pero tan cómodo para él, siempre que no durmiera en una mala posición que lo hiciera levantarse todo contracturado. Pero era su cama, en su cuarto, en su casa modesta y solitaria. Tanto había echado de menos dar vueltas en ella durante horas antes de que la misma Sakura-chan lo sacara de una patada porque llegaba muy tarde, tanto le había faltado ese sencillo placer mientras estaba de un lado para otro, teniendo que dormir acampado en medio de la nada.
Pero ahí estaba.
En un estado aún entre la vigilia y el sueño, se acurrucó más contra su peluche, notándolo calentito y suave. No tenía ni idea de cómo había llegado hasta allí, quizás había sido un regalo del viejo, que los había invitado a él y a Sasuke -sorprendentemente, a él también, cuando estaba seguro que ni uno solo de los vecinos le dejaría siquiera un yen- a sake para celebrar no-se-acordaba-qué. Se supone que él no bebía, y mucho menos pretendía embriagarse, pero a lo primero no pudo negarse, y lo segundo pasó de forma natural después de dar los primeros tres sorbos de alcohol.
Se dio cuenta, de pronto, de que él no dormía con peluches.
Abrió los ojos.
Y entró en pánico.
— ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-
Probablemente el alarido aterrorizado que salió de su garganta pudo escucharse desde allí hasta Suna.
— -AAAAAAAAAAAAAAA-
retrocedió hasta caerse de la cama, y aun en el suelo se arrastró en dirección a la puerta, y acabó pegado a ella. alzo una mano temblorosa y lo señaló con un dedo acusador.
— AAAAAAAAAAH SASUKE-TEME! ¿Q-QUÉ DEMONIOS HACES EN MI CAMA Y POR QUÉ ESTOY YO EN BOLAS?
✐
— ¡Por supuesto que sí -ttebayo! ¡No nos habíamos visto desde... hace dos días!
〄 { Nonosconocemosperoyolo' }
Cavallone: Haneuma Dino, Italia, inútil.
Hibari Kyoya: Carnívoro, interesante, Vongola.
Gokudera Hayato: Vongola, Tsunayoshi, perro.
Makoto: Espalda, relevo, amigo
Haru: Freestyle, natación, amigo.
R-… soy yo.
Sas-…: SA, SU, KEEHHok no. Amigo, compañero, familia.
pongo solamente tres (?)