Se marchó "El Terrible" (1968)
Hoy se cumplen 57 años de la muerte de José Nasazzi, una de las figuras más emblemáticas del fútbol uruguayo y mundial. Hijo de padre italiano y madre vasca, Nasazzi no solo fue un defensor implacable, sino un líder que forjó la identidad de la Celeste con su carácter y calidad técnica.
Un defensor adelantado a su época
Bravo, pero dueño de una exquisita técnica, Nasazzi revolucionó el puesto de zaguero. No solo era veloz en el cruce y hábil para recuperar pelotas, sino que también destacó por su capacidad para iniciar el juego desde atrás con precisión, algo poco común en su época. Su presencia en la defensa era sinónimo de seguridad, y su liderazgo lo convirtió en el ‘Capitán de capitanes’, un apodo que trascendió generaciones.
El legado que inspiró a gigantes
Su fuego sagrado marcó el camino que luego seguirían leyendas como Obdulio ‘El Negro Jefe’ Varela, Hugo ‘El Patrón’ De León, Nelson ‘Tano’ Gutiérrez, Diego Lugano y Diego ‘El Faraón’ Godín, entre otros grandes zagueros que heredaron su garra y jerarquía.
Nasazzi brilló en clubes como Bella Vista, Lito y Nacional, pero fue con la Celeste donde alcanzó la gloria eterna:
Doble campeón olímpico (1924 y 1928).
Campeón del mundo en 1930 (como capitán en el Maracanazo original).
Cuatro veces campeón sudamericano (1923, 1924, 1926 y 1935).
En todas esas conquistas, Nasazzi llevó el brazalete, consolidándose como el símbolo de una época dorada del fútbol uruguayo.
El 17 de junio de 1968, el fútbol perdía a uno de sus más grandes referentes. Hoy, a más de medio siglo de su partida, su legado sigue vivo en cada defensor que viste la Celeste con honor. ¡Gracias, Capitán!