Nick and Judy with their hybrid kids.

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Nick and Judy with their hybrid kids.
«No era particularmente alto, pero sí fuerte y vigoroso, y ofrecía un aire de ferocidad y crueldad; su nariz era grande y aguileña, las fosas nasales anchas y la tez delgada y ligeramente rojiza; sus larguísimas pestañas envolvían unos ojos verdes muy abiertos, diría que amenazantes, bajo unas cejas negras muy pobladas. El rostro y el mentón rasurados, a excepción del bigote. Las sienes prominentes hacían de su cabeza voluminosa. Un cuello de toro unía la cerviz con unos hombros anchos sobre los que caía el cabello negro y rizado».
Así describía el obispo y cronista griego, Nicolás de Modrusa, al voivoda o príncipe de Valaquia, Vlad III, también conocido como Tepes («el Empalador») –por el brutal método de ejecución que aplicaba a sus enemigos– o Drácula («el pequeño dragón»), en alusión a su padre Vlad II Dracul («el Dragón»).
Regalos para Nathan:
Colgante lata de coca-cola
E. T. en tamaño real
@theuniverseofnathanwilde
Mis regalos de Navidad para Nathan:
Lámpara con luces
Jersey ajustado
Mi regalo de Navidad para Arnie:
Colgante de plata de Jack Skellington
@theuniverseofnathanwilde @theworldofarniewilde
Mis regalos de Navidad para @theuniverseofnathanwilde
Libro "¿Qué pasaría si...?" Respuestas serias y científicas a todo tipo de preguntas. ¿Cuánto bajaría el nivel del mar si todos los barcos dejaran de navegar a la vez? ¿A qué altura habría que lanzar un filete para que quedase cocinado en el instante de llegar a la tierra? Si alguna vez te has hecho estas preguntas, o conoces a alguien que quiera saberlo, éste es su regalo. Un libro que sabe mezclar el más puro conocimiento científico con el humor más absurdo para darle un enfoque divertidísimo a la ciencia. "¿Qué pasaría si…?" es un libro de divulgación científica en el que Randall Munroe recopila las mejores entradas de su blog junto con otras nuevas, elaboradas a partir de preguntas y dudas de los lectores. ¿Y quién es Munroe? Pues nada menos que un físico de la NASA que triunfa explicando con mucha gracia sus conocimientos científicos y matemáticos.
Guía musical de 1001 discos para escuchar antes de morir
//¡Espero que te gusten! ❤
-Ese codazo hace que sienta que la complicidad entre nosotros crece, eso es señal de que somos amigos. Cuando me dices esas palabras sobre los amigos siento un golpe en el corazón, me consideras tu amigo y yo me considero muy afortunado porque un soldado casado y con un hijo quiera tener un amigo tan poca cosa como yo. Me emociono y asiento, pero no te digo nada, no puedo. Nos sentamos y sacas al pequeño del coche, en tus brazos parece aún más pequeño, puede ser porque nunca he visto a nadie con el mundo en los brazos, pero lo que más me sorprende mes que me dices "toma" para que coja a tu hijo.- ¿Me le das para que le coja? -Te pregunto con una sonrisa llevando las manos muy despacio hacia él.
-Río por lo que respondes sobre lo mejor de tu trabajo, y después me fijo en ti. Estás emocionado y en silencio asientes con la cabeza. A veces la mejor forma de decir algo, es decirlo sin decir nada. Halley pesa en mis brazos muy poco, pero en mi corazón pesa toneladas. Asiento con la cabeza-. Claro, Halley tiene que conocer a todos mis amigos. -Te guiño un ojo sonriendo acercándote al niño cuando llevas tus manos despacio hacia él. Me muerdo el labio inferior mirando a Halley, que abre los ojos despacio-. Mira que ojillos...
-Te ríes y luego escucho lo más grande que hay el silencio, y el de cada uno es distinto, diferente, porque es el de nuestros pensamientos. Me dices que tu hijo tiene que conocer a todos tus amigos y le coloco en mis brazos con cuidado, con el cuidado máximo que puedo tener. Es pequeño pero inmenso porque es tu hijo y el de una muchacha que guarda en su corazón el corazón de un soldado.- Los tiene preciosos. -Digo con congoja.- Hola, Halley, soy Nathan...
-Acuestas a mi hijo en tu brazo, en tu regazo, muy cerca de tu corazón en el que ya está aunque no lo haya tocado. No hace falta tocar un corazón con las manos para llegar hasta él y quedarse allí. Me siento a tu lado y cojo el bote de Nestea de la bandeja del coche de mi hijo. Sonrío por lo que me dices sobre los ojos grisáceos del pequeño Halley-. Se parece a su mamá, ¿verdad? -Te pregunto porque yo creo que se parece a ella, y abro el bote, pero no bebo porque me quedo mirando al niño cuando le hablas. Sonrío viendo como parpadea muy lentamente como si le pesaran mucho los párpados-. ¿Has visto cuantos amigos tienes ya? -Le pregunto a mi hijo sonriendo, colocándole el gorrito que lleva puesto, antes de beber.
-Sí, se parece a su mamá. -A ti te debe de encantar que se parezca a su mamá creo que si yo pudiera tener un hijo algún día y fuese con Lys (aunque es algo imposible) me gustaría que se pareciese a ella y tuviera sus pecas cubriendo sus mejillas.- Va a tener más de un millón de amigos por siempre, Halley es un cometa, el universo es todo suyo. -Te digo emocionado dejando de mirar al bebé en mis brazos para mirarte un momento a ti.