Otra oferta laboral, otro rechazo.
"Nos gustó mucho tu trabajo, pero ya elegimos a otro candidato".
Mil veces escuché esa frase.
Siempre es lo mismo.
Siempre estoy casi en la meta,
siempre es el otro.
"Gracias por la oportunidad."
Porque qué más puedo decir,
siempre voy a ser el otro.












