No podemos
No podemos rendirnos al amor. Porque es la esencia de lo somos. Existimos por el y la tierra vibra en función a la armonía que genera. Pero en ese juego el hombre y el tiempo lo mal logra, hace del cielo un castigo peor que la misma guillotina o quedarse ciego. Amar es lo más básico que puede respirar nuestro ser. Ese ejercicio de reconocer que no estamos solos, que hay muchísimo más. Pero no podemos confundirlo con poseer a otras personas. Pues somos libres, a la par de la emoción que describo esta la libertad de los rumbos que llegan a converger. Porque sino lo convertimos en carcel, y nadie se merece ese encierro. Ni nosotros ni ellos, hay que dejar de pensar en propiedades y más en deidades. En agradecer cuando los sueños se convierten en arte, y los cometas que topamos entre tantas estrellas. Somos luz porque nacimos para brillar junto a quienes orbitan nuestra conciencia.










