Interview of french architecture office BRUTHER by Nicolas Dorval-Bory, for REVISTA PLOT (#27)
Portraits photography : Nicolas Dorval-Bory
Editor : Javier Agustín Rojas
Un domingo de verano por la mañana en París Nicolas Dorval-Bory –colaborador de PLOT para esta edición– se encontró con Stéphanie Bru y Alexandre Thériot, la pareja fundadora de Bruther, en su pequeña oficina. Ubicada en un garage reconvertido cerca de Montparnasse, en ella se acumulan las maquetas de sus audaces proyectos públicos. Rodeados por este material, Nicolas entrevistó a la pareja y conversaron sobre performance, programa, Lacaton & Vassal, viajes y el placer de hacer arquitectura libremente.
Nicolas Dorval-Bory: Dentro de pocos días se van a Portugal para el famoso workshop Porto Academy. Desde su creación hace tres años, la selección de los invitados es impresionante. Ustedes son los segundos franceses que van a participar después de Thomas Raynaud. ¿Qué piensan de esto y sobre que tienen intención de trabajar?
Stéphanie Bru: Nos complace el hecho de que no haya mucho franceses, pero por sobre todo estar en línea con Thomas Raynaud, ya que nos gusta lo que hace. Trabajamos con Architecten De Vylder Vinck Taillieu (ADDVT), que estuvieron allí el año pasado, y también nos gusta esa continuidad. No definimos exactamente el tema, pero vamos a trabajar sobre la transformación.
Alexandre Thériot: Estamos encantados e impresionados de participar, la selección ya es remarcable en si misma. La conferencia que vamos a dar al final del workshop también es interesante para nosotros porque, al igual que nuestro libro , nos permite un tiempo de reflexión sobre lo que nos interesa y sobre lo que nos hace avanzar cada día. Y el nivel de los participantes nos obliga a formalizar, traducir y pensar en cómo exponer nuestro trabajo. Obviamente, es un momento importante para nosotros.
SB: Es como cuando hicimos el libro: una pausa, un tiempo de reflexión que permite observar las cosas y empezar una nueva etapa. También me gusta la simplicidad con que el taller nos permite vincularnos a oficinas que respetamos.
NDB: ¿Me pueden contar un poco acerca de sus antecedentes, sus influencias, y en particular si hubo un momento crucial que determinó su asociación o su forma de trabajar?
AT: Fundamos la oficina en2008, después de encontrarnos en la oficina de Jacques Ferrier, donde trabajamos siete años. En el 2005 habíamos obtenido una beca para ir a estudiar las infraestructuras de las autopistas de Tokio durante seis meses. En ese tiempo observamos y reflexionamos bastante. Ahí fue cuando entendimos que, probablemente, teníamos que armar nuestra propia oficina.
Cuando trabajas en una oficina, sea tuya o de otro, es un momento de hiper-productividad, sin tiempo para reflexionar Después de estar siete años en un mismo estudio, asimilas preocupaciones y acumulas automatismos, y luego necesitas un tiempo para desaprender todo eso y definir lo que verdaderamente te interesa. Nosotros, en cambio, a través de ese viaje a un país exótico tanto en sus dimensiones culturales como arquitectónicas, tuvimos tiempo para reflexionar sobre todo esto.
SB: Después todo se hizo con tiempo, con mayor lentitud. Recién ahora estamos entregando nuestros primeros proyectos. Cuando empezamos la oficina en 2008, era un período en el que había más oportunidades para los arquitectos jóvenes, sobre todo en vivienda. Nosotros no teníamos experiencia con este tipo de programa y nos dimos cuenta de la ruptura que hay entre la manera de hacer viviendas y la manera de hacer oficinas, algo que habíamos hecho mucho antes. Lo que nos interesa ahora son estos campos y este desfase. Nos interesa introducir cierta tecnicidad en la vivienda, relacionada con la economía, la rapidez de producción y los procesos de racionalización de la construcción.
NDB: Hace poco entregaron tres proyectos: el Centro de Investigación de Nueva Generación en Caen, 50 Unidades de Vivienda en Limeil-Brévannes, y el Centro Cultural y Deportivo Saint-Blaise en París. ¿Cómo fue el proceso para obtener cada proyecto?
SB: Los tres fueron licitaciones públicas, pero cada proyecto se hizo con clientes y condiciones muy distintas. Para Limeil, primero hubo una presentación oral de nuestras intenciones. Era nuestro primer proyecto así que hicimos todo lo posible para ganarlo. El cliente era una oficina de vivienda pública y tenían prisa por realizar el proyecto, pero al final fue muy largo y duro más de 5 años. Además de nuestro miedo por ser nuestro primer proyecto, las discusiones con el cliente eran difíciles porque no habían habido imágenes en el concurso.
AT : Como no habíamos ganado con un proyecto muy definido, todo quedaba abierto a la negociación: la materialidad, los detalles, etc.
SB : Aceptamos cosas que no aceptaríamos hoy, aunque, por ejemplo, nos gustan el dispositivo de los pasillos y la implantación del edificio en el paisaje.
El Centro de Investigación de Caen también fue una competencia por presentación oral, mientras que Saint-Blaise fue un verdadero concurso con un proceso muy cómodo en el desarrollo de los estudios de diseño. La municipalidad de París es un buen cliente. Saben preveer las cosas y plantear temas sensibles, como la durabilidad, el mantenimiento, etc. Esto nos permitió tener una documentación bien definida y completa, lo que constituye una ventaja para la obra. Eso fue enriquecedor.
Caen, al contrario de Limeil, duró solo 2 años. Una de las condiciones del proyecto era que los estudios de diseño fuesen muy cortos. Sin embargo, Caen es dos veces más grande que Saint-Blaise por el mismo precio. Teníamos un cliente ambicioso, pero sin experiencia en la construcción, con lo cual había mayor libertad en la medida en que respetemos el presupuesto.
AT: También pudimos modificar un poco el programa. Sabían lo que querían hacer en ese lugar, pero la definición de los espacios era muy borrosa, con lo cual decidimos instalar un dispositivo que permitiese cierta "evolutividad": un edificio-herramienta más que un edificio híper definido. Su deseo inicial era un hangar, pero comoel terreno era muy exiguo propusimos un hangar vertical. Después de ganar el concurso, trabajamos de nuevo con quienes habían armado el programa, lo que fue muy interesante y permitió al cliente apropiarse finalmente de su edificio.
En Saint-Blaise fue todo lo contrario. Teníamos que respetar perfectamente el programa preestablecido, más allá que nos pareciese que faltaba tal o cual superficie.
SB: Lo extraño es que la municipalidad de París define un programa, pero es un gerente diferente quien se hace cargo del edificio. Por ejemplo, se había definido una pequeña sala para adolescentes, los cuales en realidad son jóvenes de 18 a 25 años que miden dos metros de alto. En Caen, el interés del cliente por lograr flexibilidad permitía la autonomía de cada nivel, ya que no se sabía exactamente cuál iba a ser la gestión económica del centro, si se iban a alquilar espacios por separado o no. Cuando hablamos de "transformación" para Porto Academy, nos referimos a eso: ver cómo evoluciona el edificio cuando se instalan los usuarios, y ver qué hacer para que el proyecto se adapte a esos usos.
AT: La cuestión de saber si hay que definir demasiado las cosas o, por el contrario, definirlas los menos posible, nos interesa mucho. Observamos con atención como vive el centro de Saint-Blaise, y hemos empezado un trabajo fotográfico sobre eso. Cuando Stéphanie hablaba de los adolescentes, por ejemplo, vemos que hay cosas que no son muy adecuadas. No sabemos si es o no un error. Sin caer en un lugar común, Saint-Blaise es un barrio bastante duro: es un enclave urbano y es la zona más densa de Europa. Esta densidad se siente en la energía de los jóvenes que están allí todo el año... Hubo una suerte de apropiación y el edificio funciona, también gracias a los equipos de gestión.
Tambíen hubo otros desfases. El programa pedía un pequeño bar de refrescos con una pileta y un lavaplatos, sobre el cual se instalaron finalmente seis computadoras... ¡Porque nunca habían pedido un bar! Primero se establece un programa, un cliente luego controla que respetamos este programa, y al final aparece una realidad que es diferente, con un gerente que planea la organización de otra manera y que empieza a cambiar cosas. Es interesante para nosotros comprender la capacidad de adaptación del edificio, ver qué funciona y qué no. Queremos hacer lo mismo con Caen, porque son usuarios similares de 16 a 25 años, pero más bien geeks.
NDB: Estoy intrigado por el enfoque constructivo y estructural muy refinado que tienen sus proyectos. ¿La estructura es un requisito previo que les permite desarrollar espacialidades?
SB: Aprehendemos las cuestiones estructurales desde el principio. No buscamos realmente un dibujo, pero tenemos idea de superponer diferentes capas para separar la estructura, la fachada y las particiones. En Saint-Blaise, la estructura de viga-columna libera los espacios. En Caen, la idea era ofrecer el máximo espacio posible sin ningún pilar, con plataformas abiertas de 500m². Rechazamos los espacios sirvientes hacia afuera, y esos bloques soportan las tres plataformas de los pisos.
AT: La capacidad que tiene la estructura para caracterizar la arquitectura es determinante. Siempre tenemos la fantasía de detener la construcción de un edificio en la estructura... para nosotros es un gran momento. Como dijo Stéphanie, razonamos por agregación con una composición elemental: está la estructura, las instalaciones y las particiones. Cada uno tiene su autonomía estética y técnica. Empezamos con el aspecto estructural en los pasillos de Limeil, y fuimos un poco más allá en Caen, lo que se nota bien en los espacios interiores.
NDB: Cuando describen este enfoque uno piensa en el Centro Pompidou y el Fun Palace de Cedric Price: la idea de grandes plataformas libres y de disociación elemental entre las partes estructurales, funcionales y técnicas. ¿Son estos proyectos importantes para ustedes?
AT: Sí, por supuesto. Surgen de una reflexión sobre los medios técnicos, pero atravesado por esa cuestión del uso como requisito previo. La manera en que se usa el espacio es lo que nos preocupa: cómo crear las condiciones para un uso sin restricciones, cómo crear una libertad de ocupación y de distribución. Sin bien no estamos obsesionados con esos proyectos, fueron referencias para Caen.
SB: Nos fascinan las infraestructuras más que los trabajos de composición, aunque a veces nos gusten en el trabajo de otros arquitectos.
AT: La cuestión estética también nos interesa, pero no con el objetivo de hacer una cosa hermosa. Al principio era un tema para los proyectos de vivienda, pero elegir donde poner una ventana en una pared nunca nos interesó, quizás porque no somos buenos en eso. Trabajamos más sobre las fachadas de un punto de vista técnico, y el aspecto es más bien un resultado que una búsqueda estética o una composición. Por supuesto que hacemos referencia a sistemas de composición, pero para nuestra generación se trata más de alterar o enriquecer los sistemas establecidos en el siglo XX sin dogmatismos. Nos encanta ese lado accidentogène relacionado con las limitaciones técnicas, el accidente que permite romper el sistema.
SB: En Caen alternamos varias tecnologías de fachada –muro cortina y plástico ETFE, por razones de economía) sobre los 18 metros de cada cara. Para la Residencia de Investigadores en París,ubicada en el borde de unaautopista, las fachadas de las habitaciones van a ser totalmente de vidrio, con una apertura de tres metros de largo, y tienenque resultartérmicamente y acústicamente satisfactorias.
AT: Fue aún más complejo que en Caen, sobre todo acústicamente, porque era económicamente imposible utilizar doble piel y doble flujo.
SB: Para nosotros eso es más importante que la composición, pero sin perder la dimensión del bricolaje, porque no queremos lograr un aspecto high-tech como cualquier otra fachada de oficinas.
NDB: Esto es bastante claro en una foto de Saint-Blaise durante la obra; desde el interior, vemos yuxtapuestos una superestructura de hormigón, muy masiva y precisa, con un relleno de bloques de hormigón bastante banal, perforado por una simple puerta.
AT: Sí, ese es un elemento interesante que viene de la necesidad de garantizar el cortafuego en toda la altura debido a las escaleras de adelante. Por economía, el vidrio no podía ser cortafuego y teníamos que encontrar algún otro dispositivo. Eso produjouna confrontación que nos gusta mucho.
NDB: Suele decirse que su arquitectura tiene una dimensión arquetípica. Yo hablaría más bien de una autonomización de la arquitectura, con una idea de un regreso a formas y principios capaces de funcionar independientemente del programa o del contexto. ¿Qué opinan de esta cuestión del arquetipo?
AT: Yo diría que hay una exploración sobre la geometría y la tipología más que una investigación sobre los arquetipos.
SB: Cuando empezamos un proyecto, probamos muchas formas distintas, pero al final elegimos una forma singular y autónoma. En Caen, las fotos dan la impresión de un OVNI, es collage city de Collin Rowe… En Saint-Blaise, queríamos hacer lo contrario de las arquitecturas de los años ochenta de alrededor con sus fachadas opacas...
AT: Todos los proyectos que desarrollamos empiezan con la cuestión urbana: ¿Cómo debe posicionarse en el sitio? Buscamos variantes, probamos sin tener una idea preestablecida sobre la implantación en el lugar, y a veces hasta llegamos a formas contradictorias. En Saint-Blaise probamos muchas formas antes de darnos cuenta que se necesitaba un edificio compacto y vertical. Estas cuestiones de implantación son una búsqueda para que el funcionamiento sea el más adecuado.
NDB: Su trabajo evoca fácilmente las nociones de racionalismo, performance y eficiencia, pero también se destaca unadimensión poética y ligereza sus proyectos. ¿Qué piensan de esto?
AT: En el desarrollo del proyecto guardamos una neutralidad, y en la etapa de obra pueden aparecer muchas cosas. Nuestro enfoque es muy racional, pero está contrabalanceado por estos desfases, materiales, colores... siempre con la idea de alterar, de romper el sistema e introducir ligereza en esta voluntad de performance.
SB: Además de esa idea de adición y mezcla, también buscamos la sostenibilidad...
AT: La cuestión de la capacidad de un edificio de perdurar en el tiempo, tanto desde el punto de vista de la resistencia como del estilo, pero evitando precisamente seguir una cuestión estilística, incluso si persisten referencias… Para Saint-Blaise, tuvimos la suerte de dibujar todo el mobiliario, y lo interesante en disociar el mueble del inmueble es que se crea una nueva dimensión estética en el edificio. Esocrea una nueva vida, da una cierta ligereza, una profusión, porque la vida es así.
NDB: Me gustaría aprender más sobre su relación con la representación gráfica. Constituye un aspecto importante de su trabajo, como lo muestra su libro Introduction. No muestran dogmatismo en sus modos de producción: hay 3D híper realistas, collages, maquetas, axonometrías...
AT: La cuestión gráfica es determinante para contar una historia. Todos los modos de representación nos interesan.Son relevantes de acuerdo a la intención.
SB: Las imágenes 3D híper realistasque usamos tienen un aspecto neutro y fijan el objetivo para todos: para nosotros, para nuestro equipo y para el cliente. Cuando la imagen está hecha es que el proyecto está claro para nosotros. Las otras imágenes, tipo collages, sirven más bien para explicar, ¡pero también las hacemos por el placer de producir bellos documentos! Sin embargo, para nosotros el plano es lo esencial.
AT: Es el documento sobre el cual más trabajamos y donde se cristaliza la inteligencia y los objetivos del proyecto. Después trabajamos mucho con las maquetas. La colaboración con Olivier Campagne, que hace estas imágenes, aparece al final, como un resultado, con su materialidad, como para ajustar elementos. No hacemos casi nunca 3D en la oficina, y antes teníamos otros tipos de representaciones 3D para los concursos. Buscábamos animación, colocábamos personajes, globos, tratábamos de "escenarizar" el espacio. Al final, esas imágenes resultaban imprecisas… Trabajar con Olivier nos permite mantener la idea del proyecto. Las etapas son tan largas que es importante no perder de vista los objetivos. Es una herramienta que permite la síntesis entre los estudios de diseño y el inicio de los estudios de ejecución.
NDB: En su libro Introduction, entre las imágenes de sus proyectos, hay dos citas visuales sorprendentes. Una es Grape Leaves III, de Ellsworth Kelly y la otra Cui Cui de Rinko Kawauchi respectivamente. ¿Qué nos pueden decir acerca de eso?
SB: Son cosas intimas... para nosotros Japón fue algo muy importante. El trabajo de Rinko Kawauchi y su dimensión atemporal ilustra bien lo que sentíamos cuando estábamos allí, sobre la contradicción entre cómo es la manera de vivir allí y la imagen high-tech que teníamos del país. Al trabajo de Kelly en forma de corazón lo usamos porque su dibujo se parecía al trabajo que hicimos para un colegio en Moulin, con sus formas un poco quebradas, pero que no son tensas. Se siente un cuadrado, pero una línea se escapa, se acerca a un límite... para nosotros es inspirador.
AT: Es un libro muy personal y nos permitió determinar nuestro enfoque. Es una forma de colección, una acumulación de elementos que no buscan necesariamente una narración lineal. Juntamos elementos gráficos que tenían sentidos para nosotros, y luego reflexionamos sobre el como encadenarlos. Teníamos ganas de contar algo con esta yuxtaposición, esta mezcla sin lógica.
NDB: En 2004 se publicó el libro Architecture du Réel , de Eric Lapierre, que presenta un panorama de la arquitectura francesa contemporánea con el enfoque de Lacaton & Vassal acerca de la apreciación de la banalidad y la reivindicación de la neutralidad como tema central. Hay allí una filiación francesa que fue particularmente fecunda. ¿Lacaton & Vassal fueron arquitectos importantes para ustedes?
SB: Para nosotros ese libro trata sobre la confrontación entre la arquitectura y los distintos puntos de vista de fotógrafos, con la idea de documentar la banalidad de usos de un lugar. Pero si, por supesto, Lacaton & Vassal han sido importantes para nosotros. Lo que me gusta de ellos es su obstinación, pero también es verdad que el contexto económico les termino dando la razón.
AT: Son los únicos de esa generación de 2004 que llevaron a cabo sus objetivos. Lo que también me gusta –y que es una cuestión fundamental– es la pregunta de que sí se dibuja y que no. En su trabajo tenemos la impresión que nada ha sido dibujado y de que todo resulta de un proceso técnico, económico, optimizado, que finalmente produce una arquitectura sin antecedentes. Hay una autorreferencia porque construyeron un sistema que ahora reutilizan, pero siguen yendo más lejos, y eso me parece destacable. A veces, sentimos que dibujamos demasiado; por ejemplo, Saint-Blaise tiene algo de manierista…
SB: Es por eso que nos gusta la obra y que estamos muy presentes en esaetapa, porque es ahí donde se puede ser flexible, crear accidentes. A veces hay cosas que no decidimos que terminan siendo más interesantes que algunas cosas que habíamos dibujamos.
AT: Saint-Blaise y Caen nos enseñaron que en la etapa de obra se pueden resolver muchas cosas. A veces imaginamos un problema técnico que en realidad no existe porque un buen artesano lo va a resolver rápidamente.
Pero, para volver a Lacaton & Vassal, cuando hablamos con extranjeros nos damos cuento de esa influencia. Para mí, ellos también son los niños de Nemausus . Es un punto de arranque, y realmente hubo en ese momento un vínculo entre Jean Nouvel y ellos, aunque Nouvel siguió otras direcciones después.
NDB: Hablando del extranjero, ustedes colaboran regularmente con ADDVT y el fotógrafo de Gante Filip Dujardin. ¿Tienen una relación especial con la escena belga?
SB: Jan, Inge y Jo son amigos y admiramos sus trabajo. Cuando trabajamos con ellos nos gusta su libertad, nada tiene un carácter estratégico, todo parece simple, al contrario de Francia. Quizás esa es la manera belga que nos gusta.
AT: Para nosotros trabajar con ellos es como una respiración. Tratamos de preservar esa libertad de pensamiento, sin dogmatismos, de no prohibirse cosas y de ir lo más lejos posible. Lo que nos anima es el placer de hacer las cosas… Nos gusta también ir a trabajar al extranjero, pasar un día en Gante… pero probablemente podríamos hacer la misma cosa en otro lugar. No me siento más cerca de Bélgica que Suiza u otro país.
NDB: Por último, ¿tienen un vínculo especial con París? ¿Podrían trabajar en otras partes de Francia o en el extranjero?
SB: No somos originarios de París –yo soy de las afueras y Alexandre de Auvernia– pero nos gusta esta ciudad, incluso si ya nos hemos planteado la cuestión de irnos al extranjero.
AT: Nos gustaría irnos, pero siempre está el tema práctico, en que condiciones...
SB: ¡A mí me gustaría Chile o Argentina!
Entrevista a Stéphanie Bru y Alexandre Thériot (Bruther), por Nicolas Dorval-Bory. Fotografía: Nicolas Dorval-Bory