El éxodo irlandés se dio hace ya decenas de años. Los irlandeses llegaron a la ciudad en masa, sin embargo todo ha quedado ahora diluido. Los irlandeses prefirieron dirigirse hacia el Nuevo Mundo, encontrando que las costas norteamericanas eran más vírgenes donde poder afianzar sus posiciones.
Berlín siempre ha sido una ciudad hostil, sobretodo en la época de la plena guerra mundial, y solo unas pocas familias irlandesas prefirieron mantener la posición en la capital alemana. Y de entre todas ellas destacan los McClaren, una familia que diluyó su sangre con la de los alemanes más puros del país. En la actualidad son el perfecto ejemplo de integración que pueda existir en toda la ciudad. Mientras los italianos y los rusos mantienen sus orígenes más que visibles, los McClaren han tomado las posiciones necesarias en ciertos círculos de la ciudad, encargándose de ser reconocidos por los mandos medios. Pero no es ahí donde radica la fuerza de los irlandeses, sino en el control que tienen de las entradas y salidas de las mercancías.
La familia McClaren fue la que apostó por la creación del famoso aeropuerto Tegel de Berlín, el cual le permitió tener un puesto de privilegio en la ciudad. En la actualidad, ellos son los partidarios y mecenas de la creación del nuevo aeropuerto Berlín-Schönefeld y de la Berlin Hauptbahnhof de trenes. Para todo ello los McClaren han tenido que contar con el apoyo de las autoridades locales y nacionales, algo que ha conseguido ganándose el favor de estos con continuos sobornos, estando presentes en una gran parte de los movimientos políticos de la ciudad y probándose como un lobby bastante fiable en Berlín.