Una aventura llamada Vida
Martes, 19 de julio del 2011
Me llamo Dafne María Leoni y en once semanas pasarán dos acontecimientos trascendentales que marcarán mi vida para siempre: me mudaré al mundo y será mi cumpleaños número cero.
Sería mentira fingir que la calma me embriaga pues la verdad es que la ansiedad domina cada extremidad de mi cuerpo provocando en mí nerviosismo, un nerviosismo que lleva consigo una alegría tan grande que no puede describirse con palabras.
Tengo la certeza que la mudanza será todo un éxito y que me espera un hogar maravilloso en el cuál se encontrarán todas las personas que me aman. ¡No puedo esperar a conocerlas! De mi primer cumpleaños espero lo mejor ya que me soplaron por allí que mi mamá me dará el regalo más grande y maravilloso que existe en el mundo y en el universo entero: la vida.
Lunes, 25 de julio del 2011
Desde que tenía doce semanas de edad me ha apasionado todo lo relacionado con las letras. Simplemente me encanta. Y precisamente ayer, con tan solo veintinueve semanas de edad, empiezo a escribir por primera vez. Debo admitir que es una sensación nueva y extraordinaria, que me permite transmitir mis pensamientos más rápido de lo que canta un gallo.
De esta manera, las páginas de mi primer diario se irán llenando poco a poco y cuando la tinta toque la última hoja y las tapas encierren en ellas todos mis pensamientos y sentimientos, planeo obsequiárselo a la persona que más quiero en este mundo: mi madre.
Juzgué conveniente comenzar a practicar mi redacción lo antes posible. Tomé esta decisión ya que cuando sea mayor me convertiré en la mejor escritora que haya existido en el siglo XXI. Digo en este siglo ya que el genio de Cervantes y el corazón de Bécquer nunca podrían igualarse.
Tengo la esperanza de poder lograr este objetivo y los muchos otros que se encuentran guardados en lo más profundo de mí ser, esperando poder salir algún día y ser cumplidos. Y estoy segura que cada uno de ellos podrá realizarse en su plenitud.
Sábado, 30 de julio del 2011
Hace treinta semanas participé en la carrera más importante de mi vida y tengo la satisfacción de decir que gané el primer lugar. Sin duda es normal que esté emocionada. Lo que no es normal es que esta emoción sea tan grande que se haya convertido en un deseo concreto: ser corredora profesional. Y desde ese día me tracé la meta de ganar los juegos olímpicos del 2036 en las categorías 10000 metros obstáculos, 400 metros vallas y salto de altura.
Cuando me imagino a mí misma participando en los juegos una sonrisa se abre en mi boca al igual que un mágico arcoíris que encontró su olla de oro. Estoy segura que en mi mente solo tendré estas palabras: ¡corre, corre, corre! Mis piernas no pararán hasta llegar a la meta y conseguir mis correspondientes tres medallas de oro y la satisfacción de haber logrado lo que me propuse hace veinticuatro años.
Por esta razón, cuando mi madre se va a dormir, decido practicar moviendo un poco las piernas. Y debo admitir con la mayor pena del mundo que a veces, en mi emoción, mis pies tocan sin querer la panza de la mujer más linda del mundo y me sonrojo de pensar que le pudo haber dolido. Así que cuando aprenda a hablar le pediré perdón y le adornaré toda la casa con tulipanes de colores, pues son sus flores favoritas.
Miércoles, 3 de agosto del 2011
Sin la música no podría vivir. Y es que esta penetra en lo más profundo de mis sentimientos con la más tierna delicadeza, que aprendí a incorporarla en mi vida. Esta me apacienta el espíritu, me llena de alegría, de amor, de tristeza, de un eterno desfile de emociones en el cual estas se visten de sus mejores galas al pasar por la pasarela de mi corazón.
Aún recuerdo la primera canción que escuché, al principio no sabía dónde se originaba, pues la sentía venir de todas partes. Cuando fui creciendo comprendí que ese dulce sonido, que es el más hermoso del mundo, no podía venir sino del corazón de mi madre. Ese toc-toc desconocido se convirtió en mi melodía favorita y juro por mi cordón umbilical que siempre la será ya que este transmite la emoción más admirable, única e importante: el amor de una madre por su hijo.
Ahora, mi repertorio musical es muy variado. Desde Chopin hasta Alejandro Sanz pasando por Luis Miguel y Frank Sinatra, mi corazón ha encontrado un lugar para cada uno de estos músicos y muchos más.
Creo que ya te he dado los argumentos fundamentales para darte una buena noticia: seré una artista, pianista y compositora. ¿Te gusta la idea? Pues a mí me encanta. Y trataré de ser la mejor para poder transmitir todo lo que yo siento al mundo entero.
Lunes, 8 de agosto del 2011
Me gusta mucho el apartamento de mi mamá. Es muy cómodo y me siento protegida. Sin embargo, deseo que la mudanza llegue pronto para poder estar con toda mi familia.
Cada vez mi casa me parece más pequeña pero he hecho todo lo posible para mantenerla acogedora hasta el gran día. De esta manera, he descubierto algo que me gusta mucho hacer en mi tiempo libre: diseño de interiores. Me encanta cambiarlo todo, en especial la posición de mi cordón umbilical ya que, cada día, le proporciono una forma diferente como corazones, flores, y retratos de mis seres queridos.
La verdad es que, aunque el espacio es muy reducido, no me puedo quejar de nada: mi casa cuenta con unas instalaciones impresionantes. Mi favorita son las televisiones. Mi mamá no me regaló una, sino dos maravillosas pantallas que me muestran a dónde me mudaré próximamente y tengo que felicitar por adelantado al creado de tan hermoso espectáculo. Es que la realidad es tan magnífica que pienso que no la pudo crear sino el ser más inteligente que haya existido.
Tengo que admitir que no extrañaré este lugar porque el que me espera es muchísimo mejor y tengo la certeza de que allí seré feliz.
Sábado, 13 de agosto del 2011
¿Nunca te hablé de Felipe? No sé cómo se me pudo olvidar pero, ahora que me acordé, haremos que la pluma haga ejercicio y baje un poco la tinta.
De pelo castaño oscuro, ojos verdes y una tez color caramelo. Felipe es cariñoso, modesto, alegre, amigable, generoso, educado, inteligente, extrovertido y siempre busca la felicidad de los demás.
No es de extrañarse que cante y componga canciones la mayor parte del tiempo, pues es un cantante innato desde el momento de su concepción. A menudo realiza pequeños conciertos para mí y déjenme decirles que no lo hace nada mal: ¡es el mejor cantante e interpreté del mundo!
Desde que me ayudó a ganar esa carrera que te he mencionado antes, sin importarle que hayamos empatado, me ha apoyado siempre en todo lo que puede. Incluso me ofreció acompañarme el día de mi mudanza para que no estuviera sola.
Así es, y lo digo con un orgullo tremendo, mi mejor amigo y hermano.
Domingo, 21 de agosto del 2011
Si tan solo pudieran existir las palabras para describir el amor que siento por ella, no dudaría en ponerlas en prosa. Pero, como este no es el caso, solo me queda intentar escribir el amor que habita en la coraza de mi corazón, pues es imposible penetrar en su núcleo.
Con sus blancas manos me acaricia y con sus labios de rubí me llena de besos. Estos últimos son para mí flores que iluminan cada día de mi vida y son los que le dan la fuerza a mi corazón para seguir latiendo.
Le agradezco con toda mi alma el haberme dado la oportunidad de existir pues he escuchado a través de sus oídos que algunas “madres” son tan cobardes para matar a sus hijos, unos hijos que no les han hecho ningún daño y, que además, las aman y darían todo para hacerlas felices.
Desde hace tiempos decidí que cuando me mude haré todo lo posible para alejar la tristeza de mi mamá y no habrá un día que mi amor por ella disminuya. Al contrario, cada día irá aumentando hasta llegar al punto que no podrá caber en mi cuerpo y rebosará en su plenitud. Aunque, para ser sincera, este momento está a punto de llegar porque creo que no podría amarla más como lo hago en este preciso instante.
A mí nunca me dijeron que la amara. Sin embargo, esta virtud se encontraba en mí interior y por esta razón era imposible que la odiara y es imposible que alguna vez lo haga.
En mi intento de escribir sobre mi mamá-no me canso de escribir su nombre- mi pluma trazó unos versos pero, debo admitir, que son infantiles y les falta trabajo. Así que mejor tomo prestados unos del poeta Guillermo Aguirre Fierro de su poema “brindis del bohemio”:
Brindo por la mujer, mas no por esa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.
Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos;
por la mujer que me arrulló en la cuna.
Por la mujer que me enseñó de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dió en pedazos
uno por uno, el corazón entero.
¡Por mi madre!.. bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dió vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía;
y lloró de alegría
sintiendo mi cabeza en su corpiño.
Martes, 30 de agosto del 2011
José Ramón Ayllón-uno de mis escritores favoritos- escribió en su libro “Vigo es Vivaldi”:
“Estudiar arte es estudiar la belleza en sus múltiples formas, y eso es muy diferente a estudiar química o lengua. Por lo pronto, es mucho más atractivo. Estamos hechos para la belleza y por eso nos gusta el cine y la música, la literatura y el deporte, la amistad y la ropa de marca. Los grandes artistas son personas que han experimentado la atracción de la belleza como un tirón irresistible, que a veces ha bordeado lo patológico.”
¡Y qué verdad! A mí este tirón ya me llegó desde que observé por mis televisiones cómo mi abuelita pintaba al óleo un cuadro de una angelita. Según decían mi mamá y ella, esa era yo. Y si no son adivinas no sé cómo hicieron para adivinar mis facciones pues son idénticas: El pelo rubio rizado, los ojos verdes y la tez blanca.
Deseo estudiar arte y ser una gran pintora como mi abuelita. Anhelo que al ser mayor me enseñe a crear estas obras tan maravillosas que son otra forma de expresar y hacer que los humanos se percaten de la belleza de la realidad.
Domingo, 2 de octubre del 2011
Ha llegado el gran día. Desde muy temprano en la mañana Felipe y yo hemos hecho las valijas y en este momento realizamos los últimos preparativos.
¡No puedo creer que por fin veré a toda mi familia! La alegría que siento no podría ser más grande. Tengo la seguridad de que allá en el mundo recibiré tanto amor que no sabría qué hacer con él. Según creo hay que compartirlo y si es así, me sentiré muy dichosa de lograr que otras personas se sientan queridas como yo me siento.
Horas antes de partir Felipe me aconsejó lo que debía hacer:
-Recuerda sacar primero la cabeza.
-y ¿Para qué querría hacerlo?
-¡Cómo que para qué! ¡Pues para ver al mundo más rápido!
-También debes estar muy atenta en salir cuando la luz aparezca.
-Dafne, ¿es que nunca leíste el manual?
-La verdad solo leí las primeras páginas pero…
-Bueno, ahora eso no tiene importancia. Cuando aparezca una luz, debes comenzar a avanzar hacia ella con toda seguridad. No te detengas en ningún momento. Yo te ayudaré empujándote un poco y te diré cuándo debes ir.
-¡Gracias Felipe! Sabía que podía contar contigo.
-No debes olvidar de tener cuidado al poner en una posición correcta tu cordón umbilical, de esa forma no se enrollará ni te dificultará el viaje.
-Está bien. –En ese momento alisté mi cordón y Felipe lo desenrolló de manera que éste siempre fuera detrás de mí al momento de salir.
-Bueno, yo creo que eso es todo. Y, naturalmente, te dejaré ir primero como te lo había prometido. Si tienes algún problema yo estaré atrás para ayudarte.
Las horas pasaron y pasaron y hace un momento vi la luz por primera vez. Felipe me dio un beso en la mejía y después de decirme que no tuviera miedo me dijo:
-¡Feliz cumpleaños! Nos vemos en un rato hermanita. Pase lo que pase acuérdate que te quiero mucho.
-¡Feliz cumpleaños!- dije estrechándole en un fuerte abrazo- yo también te quiero.
-Las damas primero- dijo el caballero llevando su mano hacia adelante en ademán de cederme el paso.
En este instante cerraré las tapas de este diario para emprender la mejor aventura que haya tenido: vivir.