¡Superé la homofobia!
Desde que somos niños se nos comienzan a imponer doctrinas para que nos comportemos "moralmente correcto" se nos enseña que hacer y no hacer, se nos enseña a mentir para agradar, a ocultar para encajar, así que crecemos con tabúes de las cosas que nunca debemos hacer ni aceptar. Me acuerdo que a la edad de nueves años comencé a ir a la iglesia y fui aprendiendo cosas nuevas que ahora de grande asimilo mejor. Se supone que cuando un niño va a una iglesia va a aprender a "amar" pero no, se nos enseña a rechazar lo diferente, a juzgar lo que no es como nosotros, y a querer opinar siempre sobre la vida de lo demás y lo incorrecta que es si no es como la de nosotros. Según fui asimilando estás cosas entendí que en la iglesia no te enseñan a amar, te enseñan a juzgar lo que sea que no es moralmente correcto (excepto si lo hace el padre). Y estoy muy orgullosa de haberme desligado de todos los prejuicios con los crecí, de haberme convertido en esta persona libre que ama de verdad sin prejuicios, sin juzgar.













