▍No hay un narcotraficante que sea mejor que yo en esta ciudad. — N O R M A N (Emilio/Healer)
Nombre en cubierto: Norman White.
Nombre de nacimiento: Emilio Torrance.
Edad: La edad de apariencia y real son las mismas, siendo llevadas por una naturalidad excesivamente ególatra por el hombre de ventisiete años que son acompañados por un cuerpo tonificado y músculos fuertes gracias a los duros entrenamientos que practica.
Raza: Aparentemente humano. En caso de ser algo más que eso, ni él ni nadie de su entorno lo conocen. Vive y padece como un humano corriente, sin embargo algunas de sus habilidades han llevado a Kisa a pensar lo contrario de él.
Sobrenombre: Healer. Este le fue entregado gracias al trabajo que lleva a cabo como narcotraficante de drogas, entregando la mayoría con la falsa promesa de cura para enfermedades como el cáncer y VIH.
Lugar de Residencia: Nacido en Italia bajo el seno de una familia acogedora, sus progenitores le fueron arrebatados a la temprana edad de nueve años. Fue adoptado entonces por una familia estadounidense, que programó el traslado a dicho país. Más tarde, con veintiuno, se trasladó a Austria.
Curiosidades:
— Ha adquirido fijación enfermiza por una fémina francesa, de la cual conoce todos sus movimientos e incluso sabe de qué trabaja conociendo también su grupo sanguíneo. Estos no han tenido contacto alguno, pero pronto lo tendrán puesto que planea una redada.
— Es fiel seguidor de la cultura pagana, llegando a tener tatuado uno de los miles de símbolos que el paganismo posee. En concreto, practica la Wicca que es una religión en la que se reza a dos dioses y se les hacen ofrendas mensuales al igual que ceremonias, algo así como “misas”.
— Los recuerdos de su infancia son nulos debido a que a la edad de nueve años estuvo en un accidente de tráfico que provocó amnesia. Sus padres murieron en dicho accidente.
— El nombre de Norman White fue adoptado tras su marcha de los Estados Unidos, dónde su apellido había sido previamente cambiado a White por la familia de acogida. Norman fue un añadido proveniente de un libro aleatorio que escogió entre los miles que encontró en la casa ajena.
— Poseedor de parafilias como Voyeurismo y Asfixiofilia.
La persona voyeurista suele observar la situación desde lejos, bien mirando por la cerradura de una puerta, o por un resquicio, o utilizando medios técnicos como un espejo, una cámara portátil con linterna pegada debajo de la mesa. La masturbación acompaña, a menudo, al acto voyeurista. El riesgo de ser descubierto actúa, a menudo, como un potenciador de la excitación.
La asfixiofilia es una manera de obtener satisfacción sexual a través de la disminución de la respiración durante la actividad sexual, puede ser personal o consistir en la actividad con otra persona.











