Cada gota como lágrimas; lágrimas que me encargaré no vuelvas a derramar
-Esa fue su promesa-
Después solo recuerdo sentir sus besos
En cada rincón y el olor a café impregnándose
En cada poro, sin pasar a la lujuria desbocada, todo fueron
Suaves caricias que reinaron en la penumbra
Donde le explotaba el corazón a cada roce
Y soltaba cada suspiro de amor








