¨Tu, dirías¨
Me costó varias semanas decidir ir con un especialista en serotonina, porque hablabas desde mi cabeza.
Leo con tus ojos, no puedo decir que, desde tus ideas, pero si desde las ideas que entendí, lo que entendí de todas esas palabras con las que compartiste tu conocimiento.
A veces debates, yo quería debatir, yo quería estar de acuerdo, pero llegabas a mi cabeza y debatías por mi. Quisiera encontrarme, hablar conmigo, saber mi opinión sobre ese libro, lo intento, quiero hacerlo sin después invalidar mis argumentos desde mi idea de los tuyos.
Es fácil no pensar en ti, es fácil distraerme, es difícil encontrarte en mis palabras y es difícil ignorarlo
No puedo extrañarte, porque acá sigues, a veces pienso que hablo contigo, y en lo que me dirías, a veces me enojo, a veces, pienso que mejor debería de hacer cierta cosa antes de quejarme contigo, (contigo como recuerdo, contigo el de mi cabeza) a veces, me corrijo desde tus palabras, desde tu rechazo, desde tus ganas de no hablar de cosas que no puedes volver a escuchar. No me gusta, no me gusta corregirme desde mi idea de ti, no me gusta contestarme desde las palabras que me quedaron de ti
Quisiera sacarte de mí, pero ¿Qué es eso? ¿Cómo se hace?
¿Piensas que sea matar una parte de mí?
¿Matar una parte de mí que escuchó por seis años tus palabras, la parte que pudo sentir tus malestares y pudo gozar contigo?
Pero, si no todo es malo, no todo FUE malo, tampoco fue la peor relación, ame tu ser, tu persona, tu cuerpo.
¿Cómo podría matar esa parte de mí?
¿En qué momento decidiré que ya no me gusta pensarte?
¿Cómo dejaré de ver, pensar, opinar desde tus palabras que aún me gustan?
Duele verme en ti, verme sin ser yo y a decir verdad, aún no sé quién soy ahora, quiero encontrarme, forjarme, gustarme y vivir.
Vivir desde mis pensamientos, desde mis ojos, desde mis experiencias (sin ti) desde mi forma de relacionarme, vivir a través de mi, por mi y para mi.
Quiero dejar de ver a través de tus ojos grandes y tus ideas brillantes.










