Yo tengo muy buena imaginación, la imagine a usted en mi cama. No piense mal, que por el momento solo fue un beso. ¿Se puede más?.. Perdón.
No me quiero apresurar, usted dirá que ni la conozco y ya pienso en sexo. Entiéndame, la vi sexy, me enamoré de sus ideas y éso me hace soñar como loco. Sólo prométame que me regalará un día, al menos para ver sus ojos de nuevo, que no me podría perdonar haberla leído y nunca al menos intentado robarle un beso.
No se preocupe que no le pido un día especial, solo verla, solo saludarla como se saluda de donde vengo, con dos besitos en la mejilla. Ahora usted se fue, yo la espero. A veces pienso que es el destino que no quiere que la conozca, pero recuerdo que fue ese mismo destino que la hizo distraída y a mi mal quedas ese jueves por la tarde. No estoy interesado en mentirle, en irme con indirectas, a mi usted me gusta y desde ya debe considerar eso como una advertencia.
Creo que los dos ya hemos pasado por situaciones parecidas, promesas falsas, corazones partios, quizá hemos engañado o nos han engañado, no lo sé. Me gusta lo que piensa, y sus trabalenguas al explicar una situación que no comprende, yo le pido una oportunidad para que vea algo en mi. Compartirle mis ideales. Yo le pido a usted una tarde conversando, mirándonos a los ojos, una oportunidad para que usted también sueñe conmigo.
Usted puede soñar mucho más que un beso. Preciosa.