Sigo aquí sentado y pensando en donde debería estar. Tengo tanto por hacer pero aún así no he hecho nada, y no puedo más que sentarme a soñar y dormir bajo el cobijo de un sutil presentimiento que me mantiene atento.
¿Será que aquellos momentos llenos de impotencia y soledad han servido de algo o serán solo un reflejo de mi incapacidad?
¡Que tristeza! Que impotecia no saber si algún día las derrotas, caidas y fallos pasaran al olvido dando paso a aquellas gloriosas victorias!
Y yo aquí en mi cuarto, sigo creyendo que lo puedo todo aún cuando no he hecho nada y sigo esperando que las cosas cambien; igual que ayer. Me duele tanto escribir estas palabras, porque duelen como solo la realidad puede doler.
Pero hay algo más. Siento algo dentro de mi... ¿Qué será?
Me parece que es aquel presentimiento que ahora se retuerce y lucha cada vez mas para derrumbar los inmensos muros eregidos con ladrillos de flojera y decidia. Siento que se debilitan, pero siguen de pie, orgullosos, desafiantes y burlones. Encarcelando el yo que puede ser y protegiendo al yo que soy.
No se si lo logre, pero estoy tranquilo de que la lucha sigue, que dentro de la imperfecion de mi vida, sigue habiendo algo por que vivir. Siento como esa lucha me destruye pero deja a su paso un nuevo ser como el fenix que renace de las cenizas. Se que algún día, con suficiente voluntad y fuerza, derribare aquellos muros y nunca mas se volveran a levantar. Se que algún día, esos sueños se podran conquistar.
Solo queda levantarme, seguir, vivir.