OBJETO PERDIDO
Perdí algo sin ningún valor, nada de lo que no pudiera pasar; nada que albergara caros recuerdos; nada que no pudiera comprar en la esquina. Pero sólo porque no lo encontraba revolví sin fin todos los cajones; pasé tres horas dando vueltas y más vueltas. Perplejo, bajé al patio y miré a levante.
Cuando lució la primera estrella al filo del alero me pregunté por qué vivía... una duda inconexa que flotaba en mi cabeza. Bueno, ya van décadas que rumio eso. Claro... las respuestas no vienen así como así. Pero puedo buscar a fondo lo que perdí; alisarme la ropa, y con renovado valor volver a entrar en la sala, no sea que el conocido mobiliario haya expirado en la penumbra.
Tanikawa Shuntarō












