{ Heat of midwinter
— Buerg~ — soltó su boca mientras caminaba por los pasillos, había pasado la noche en vela, jugando «shinobi koi utsutsu» un otome relacionado con una escuela de ninjitsu que de algun modo esperaba, con un aura llena de cansancio y una voz algo parecida a la de una anciana, miro a su alrededor, el pasillo estaba completamente vació y las gotas de lluvia golpeaban contra las ventanas de la escuela, se acerco a una por pura curiosidad y sus orbes castañas se abrieron al ver a su “amigo” afuera, recuperando su fuerza salio disparada de ahí.
La humedad de la lluvia comenzó a bañarle mientras se acercaba al joven, y para no asustarlo ni para ponerse mas nerviosa de lo que estaba opto por un saludo fuera de lo normal, topetazo cariñoso y una bienvenida.
A veces no controlaba sus ideas….
Al sentir la mano del mayor…y oír como su nombre sonaba en sinfonía con sus labios, poco a poco subió la mirada, mojando su cara, algo sonrojada — Quien mas — rió como una idiota
— ¿que haces afuera? — le pregunto tras su risa algo rara — te enfermeras si sigues aquí — termino de decirle mientras le miraba a los ojos cuando — ACHUSS — Estornudo, como una anciana, bajo la mirada tapándose la nariz sonrojada por los extraños sonidos de su cuerpo, y el silencio se hizo de nuevo presente
Bajo sus parpados, podía sentir como suavemente la lluvia le acariciaba y hacia que se perdiese en susurros de la misma, mezclados con los pensamientos que iban y venían. Su bolso y abrigo, bien resguardados se hallaban pero… Justamente la persona que estaba en frente pues, no lo estaba. Abrió los ojos y se quedo mirándole, aun con su mano sobre su cabeza. Descendió suavemente por su nuca, acariciándole mientras la lluvia comenzaba a golpear un poco más su piel, haciendo que las pequeñas gotitas bajasen y se impregnasen al ritmo de su descenso.
-Haha, tonta… - dijo por lo bajo mientras clavaba su esmeralda mirada en sus ojos, perdiéndose lentamente en ellos. Podía sentir como su rostro comenzaba a adquirir aquel carmesí tan característico de su persona, temblando levemente no por el cambio de temperatura, sino más bien de la pequeña subida de nervios que le comenzaba a atacar al oír aquella risita de parte de su compañera. – Huh… necesitaba un poco de aire – dijo mientras parpadeaba un par de veces – Ah, bueno… - se quedo viéndole y sonrió cuando esta estornudo, haciendo que una graciosa mueca surcara su rostro y que el mismo quitase su mano de su cuello – Erm… Me parece que tu eres la que se enfermara… - cubrió su boca con su mano, tratando de no reir. El silencio se hizo presente, haciendo que le lluvia ganase valor de audio. Esta vez, tosió para aclarar su garganta y tomo la mano de la muchacha – Ven, tengo té en mi cuarto y una estufa para que eso no suceda – dijo mientras le miraba - ¿Quieres?













