Hey mamá otra noche que no duermo, mi abuelo en el cielo y su nieto escribe infiernos, como Allan Poe obsecionado con cuervos, mi amor de la pasada primavera y en este bendito invierno, mi mejor frase con mi saliva quedo escrita en una Diosa, ahora perdida en su cuerpo, en sus recuerdos, he dicho verdades de las cuales me arrepiento, le di razones para no volver a vernos y a veces se me olvida que lo mejor es decir lo siento, Diosa lo siento, lo que amo siempre acaba muerto, pero me atreví a amarte y no supe bien hacerlo, me tocó perderte, eso no lo quise me podría joder a mí pero nunca quise joder lo nuestro. Estoy hablando con mis voces, me piden que te olvide, dicen que no te llegué a querer pero las evito con las lineas y eso no es un tema simple.
Mi mejor amigo ya no me saluda, cuando se vive intenso a veces se madura, si alguna vez te deje de lado fue por la edad, si alguna vez te sientes mal te dejo mi teléfono, llama y cuéntame alguna aventura. No sé quien me escucha, pero seguro que ellos no, estoy en esa eterna lucha, expreso un sentimiento que cuando lo suelto deja de ser mio.
Echo de menos ser un niño, hablar con mi abuelo y que me pregunte que quiero ser de mayor y quedarme en silencio pues nunca lo he sabido y sigo sin saberlo pero abuelo, ahora escribo. Siento no poder despedirme, siento no poder abrazarte, ahora cuando rapeo con mis amigos tengo dos dedos en el aire uno por ti y otro por Blanca, que en paz descansen. Lo siento mucho, pues en esta temporada hace un año y hace unos años fue que todo cambio. Gracias a mi amor de la pasada primavera y a mi abuelo, no dejo que la muerte me pueda, lo siento por no poder despedirnos, a todos los hago eternos cuando los escribo.
2/2/23














