Lanzan I4OC : la plataforma que permitirá acceder a citaciones de publicaciones libremente
Luego de varios anuncios sobre su desarrollo se acaba de lanzar I4OC (Initiative for Open Citations) que es una plataforma para que académicos, editoriales e interesados puedan acceder libremente a data generada de citaciones a trabajos científicos.
La iniciativa promovida por DataCite y el Centre for Culture and Technology busca resolver un gran problema para quienes están interesados en conocer el impacto académico de sus publicaciones. Como ya es sabido estos servicios pertenecen a empresas que por el acceso a esa data cobran cantidades que muchas veces escapan al alcance de evaluadores de la investigación y de los propios autores.
Si un investigador quiere participar en I4OC en primer lugar debe inscribirse en Crossref o en su recurso Cited-by. Luego, sus trabajos podrán ser recuperados desde Open Citations, la plataforma habilitada para el conteo de citaciones. Esta página cuenta, a la fecha, con 128690 recursos bibliográficos y contiene información sobre 5 millones 513 mil 471 citaciones de 3 millones 560 mil 709 recursos citados. Los datos de las citas están disponibles en formato RDF e incluyen información sobre citas generadas y recibidas de recursos bibliográficos.
La data no solo es histórica sino también comprenderá la literatura que se va generando en los trabajos incluidos en Cited-by. La licencia para la data es CCO 1.0 que la hace de dominio público total.
El aspecto más importante para acceder a la data se podrá hacer mediante Crossref REST API a través de queries que podrán ser realizadas en la dirección: https://api.crossref.org/works/10.1038/227680a0
Sin duda alguna un gran avance para transparentar data sobre la literatura científica.
Transparency is essential for trust and credibility in the research community, and true openness brings great opportunities for academia. The internet facilitates the free flow of information and knowledge, and permits new forms of communication both for researchers and for the general public. Already, today’s children can listen freely on the internet to university courses taught by world-leading scientists, and everybody has the best encyclopaedia ever written (Wikipedia) at their fingertips. These are real game changers. Opening up the research literature is the next logical step.