...¿Para qué añoranzas? Son filtros amargos como las ausencias sus hoscos asedios... Prefiero las rosas, prefiero tu risa que pone un rayito de sol en mis tedios. Y porque al fin vuelves, después del olvido, en hora de angustias, en hora oportuna, alegre como antes, es hoy mi cabeza una pobre loca borracha de luna!
"Después del olvido", Evaristo Carriego.

















