William Ospina, el poeta Gobernador.
Ayer fui a la presentación de un candidato a la Gobernación del Tolima, estado o departamento donde resido hace más 17 años cuando llegué junto a mi madre y mis hermanos a vivir en casa de mi abuelo, su padre, en la capital, Ibagué, con su clima tropical, un sol torrencial y manantiales que brotan de la cordillera buscando el lejano nivel del mar que tiene el río madre de Colombia, Yuma, Karacalí o Guaca-hayo en lengua nativa, protagonista del poblamiento de América, y la principal ruta del oro y los esclavos durante la colonia, pero también a partir del siglo XIX, el eje comercial del territorio colombiano, el río grande de la Magdalena que vino a ser también uno de los ejes centrales del plan de gobierno del ahora candidato pero siempre literato William Ospina, quien decidió salir de su zona de confort entre libros café y vinos para brindar algo de su experiencia y patrimonio especialmente cultural al Tolima, nacido en Padua, vereda de Herveo, uno de los 47 municipios del dpto ubicado en un enclave norte al otro lado del nevado del Tolima que hace su gente pueda llegar más rápido a Manizales que a Ibagué, lo que de entrada le da la investidura marginal que esgrimió anoche en su presentación aludiendo a la vida en Alpujarra, otro municipio en el extremo suroriental del Tolima, al otro lado del Magdalena y cuyas gentes dijo luego de haberlas visitado se sienten tanto del Tolima como del Huila, ya que estos dos departamentos hace poco más de un siglo estaban unidos y se llamaba el Tolima grande, con una extensión mas grande que Dinamarca o Israel, y es a esa grandeza la que dijo apostar el ensayista, novelista, poeta y ahora político en ciernes William Ospina.
Un intelectual en la política, un poeta entre estadistas.
Dijo apostar por la dignificación de la política, para que deje de ser una burda pelea de perros y gatos (sic) y cumpla su propósito de servicio social a toda la población.
El evento terminó sobre las 10 pm y me tocó preguntar quien iba para el sector donde vivo porque ya no pasaban busetas, ejemplo de la falta de planeación y organización en el sistema de transporte público de la ciudad, otro de los problemas públicos en los que a cualquier ciudadano como yo me gustaría aportar ideas para su solución, con el único inconveniente de que aquella condición de ciudadano es una consciencia forjada con educación de la que no todos los habitantes de este territorio gozan, más pasionales y guturales asemejan a criaturas de Dios puestas en la tierra para alimento de arcontes y huestes espirituales en las regiones celestes como dijo Pablo.
Las elecciones son el 19 de octubre, donde el Tolima elegirá entre la candidata del continuismo, representante del clan Barreto que ha gobernado durante poco más de 10 años con luces y sombras como toda gestión pública.
Yo, un rolo, me siento a escribir para la historia, porque así fue que conocí la historia de mi patria y los territorios que hoy habito, leyendo, y aunque no sé quien vaya a leer estas líneas, es un ejercicio vital que me permite aclarar la mente, pensar mejor y descargar impresiones y pensamientos que una vez escritos dejan de revolotear por mi mente dando paso a nuevas formas de pensamiento que hay por conocer.