Voy buscando un bulevar, en esta noche fría, que me venda veneno con sabor a cerezo. Que venda mi alma sin preguntas absurdas y pretextos vacíos. Que me ayude a cavar esta tumba sin flores y absurdas ilusiones que dicen que "el suicidio acabará siendo tu salvación", la salvación de este amplio bosque de cemento y metales pesados que atraviesan mi cuerpo de lado a lado.
Voy en busca de un bulevar, a ciegas por la ciudad, esperando una señal de libertad, socorridome a mi mismo de esta ansiedad que me tortura a cada paso y no me deja respirar.
Voy en busca de un bulevar, al cual, he llegado sin darme cuenta, mientras estoy perdido por la ciudad, cansado y exhausto me tiro a un banco a pensar en por qué he caminado tanto por un ataque de pánico que no me dejaba pensar.













