¿Cómo de predecible eres?
Hace unos días vi en microsiervos uno de esos vídeos sobre la magia de las matemáticas. Sigue las indicaciones y verás el resultado. Nada, una cosica de procrastinar...
seen from Portugal

seen from Germany
seen from Yemen
seen from Russia

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from Malaysia

seen from United States
seen from T1

seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from China
seen from Indonesia
seen from Ireland
seen from Ireland

seen from Switzerland

seen from United States

seen from Ireland
¿Cómo de predecible eres?
Hace unos días vi en microsiervos uno de esos vídeos sobre la magia de las matemáticas. Sigue las indicaciones y verás el resultado. Nada, una cosica de procrastinar...
Por sigueleyendo
– 23 noviembre, 2012Publicado en: Chá Lucena, Destacados, La opinión
.
Festival Eñe 2012.
.
CHÁ LUCENA
La penúltima vez que estuve en un festival fue de música. El Low Cost, concretamente. Me las prometía muy felices: volvía a Benidorm, la ciudad/telón de fondo de mi desvirtuada adolescencia, vería tocar a algunos de mis grupos y cantantes favoritos, quedaría con amigos que hacía tiempo que no veía y disfrutaría de unos días con olor a fideuà y crema solar. Lo que ocurrió finalmente es que de Benidorm solo vi cuartos de baño porque algo me provocó gastroenteritis, y la consecuencia inmediata fue que ninguno de los puntos anteriores se materializó. Eso sí, me dio tiempo para ver aparecer como el musgo a las exs de mis exs, con las que mantuve algunas de esas miradas infinitas tipo John Wayne, antes de advertir que, para seguir a alguien con la mirada, tus piernas deben permanecer quietas, al menos si no quieres tropezar con una farola y caer inevitablemente al asfalto entre dos coches cual guiri de vuelta de su primera fiesta Erasmus.
Por eso John Wayne mira en caballo.
.
.
Así que, ante tanto despropósito, juré en arameo que era el momento de aparcar mi Fe-ciega-en- el-concepto-de-Vida-al-Límite con sus miradas johnwaynistas y sus virus intestinales derivados: El próximo festival al que asistiría no sería de música.
Razón por la que el pasado viernes y sábado estuve en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en mi primer festival de literatura: el Festival Eñe 2012.
Los no iniciados tal vez agradezcan un protocolo de actuación, porque no se puede ir a un festival de literatura como si se fuese a un (macro) festival de música. Hay que contextualizarse, o sufrirás los mismos errores de logística que si llevases a Sánchez-Dragó a Gandía Shore o a Clavelito a una jura de bandera.
O a Sánchez-Dragó a una jura de bandera, ahora que lo pienso.
He aquí pues algunos factores a tener en cuenta:
.
PUNTO 1. Cómo saben que has pagado tu entrada
Seguramente, algún creativo iluminado vio pronto que pretender que en un macrofestival de música la gente no pierda su entrada solo puede conseguirlo Judas Tadeo, santo patrón de los imposibles. Así que, cuando canjeas tu entrada, te colocan una pulserita que no puedes quitarte ya nunca en la vida, si no es sacrificando una extremidad superior (cuando te dan a elegir en qué muñeca prefieres llevarla, siempre señalas el brazo que menos te importa perder, acompañado con un gesto de perrito que se ha quedado sin comida y un tic en el ojo síntoma de inicio de ataque de ansiedad). Hacedme caso: muchos mutilados de guerra del Vietnam son simplemente asistentes a macroconciertos que han intentado quitarse su pulserita. Y es que te la aprietan tanto que, si empiezas a cortarla con unas tijeras, el derramamiento de sangre está asegurado. Quentin Tarantino ha pensado que su próxima película empiece con una escena así: un moderno es encerrado en un garaje y un señor de traje le arranca la pulserita de su último festival mientras hace un baile con cara de sádico y disfruta con la sangre que le cae en el traje y en la cara.
.
Wally encuentra a un “moderno”.
.
Para el Festival Eñe, te ponían una chapa. Vale, hemos de reconocer que es cómodo y, además, bonito. Incluso tienes la opción de quitarte la chapa tras el festival sin peligro de muerte accidental, salvo que te la hayas puesto con tal ímpetu que te hayas provocado un encharcamiento en los pulmones. El problema es que la chapa te la pones en el hall del Círculo de Bellas Artes, en un microclima de mariposario (que incita a la siesta), pero, en el momento en el que sales del edificio y quieres volver a entrar, tienes que abrirte el abrigo, apartar la bufanda, subirte el jersey y hacer casi un desnudo integral para enseñarle al personal de seguridad tu chapa. Así que, mientras esperas tu turno, ves como todos los que hay delante de ti, uno a uno y a la voz de “¡La chapa a la vista!”se abren el abrigo en modo parapente y hacen un streaptease privado solo para los ojos del de seguridad. Yo se lo hice a tres distintos y, por la cara que pusieron, tampoco les disgustó, pero pienso ensayar para pulir mi técnica.
.
PUNTO 2. Espacio de almacenaje
Cuando vas a un festival de música, tu sistema de almacenaje se cubre con la bolsita de tela de tres euros que compras como recuerdo en la zona de merchandising. Es muy útil, porque está lo suficientemente abierta como para incitar a un robo y, por la misma razón, todas las camisetas, discos comprados, amigos-que-han-perdido-el-conocimiento que metes en su interior van cayendo a cada saltito de futbolista calentando en la banda que das (que normalmente tienden a evolucionar hacia saltos a lo Gervasio deFerr dándolo todo en unos J.J.O.O.como técnica efectiva para posicionarte en la primera fila). Así que, ya sea por robos o por pérdidas, a ojos de su dueño, la bolsita no tiene fondo.
Este sistema no es válido para un festival de literatura y en este aspecto me explicaré con detenimiento porque no quiero que nadie vuelva con escoliosis: Vale que te juraste previamente que, bajo ningún concepto, te comprarías un libro, ya que los puedes comprar en otro momento en cualquier librería y así no tener que ir cargando con ellos durante todo el festival. Vale que, ante el primer libro, le dices a tus acompañantes y al del stand, a tus acompañantes y al del stand, a tus acompañantes y al del stand y así hasta noventa y tres veces aquella frase de“Ay, es que no debería…” pero la ética brilla por su ausencia en pro de un consumismo obsesivo y enfermizo conforme avanzan las horas (sé que mucho de esto es debido al clima de mariposario, igual que la música de lavadora rota del Bershka está ahí para incrementar las ventas)
Señores, señoras: el saber SÍ ocupa lugar, y mucho, y el único sistema de almacenaje válido para un festival de estas características es el que lleva El último Superviviente cuando lo sueltan en medio de la Antártida desde un helicóptero o, en su defecto, el que usarías tú para escalar el Himalaya. Yo decidí que era inadmisible no llevar mi bolso de Lambretta y, no solo se convirtió en un generador de escoliosis, sino que creo que, al octavo libro que metí, moví unos seis centímetros el eje magnético de la tierra.
.
.
Con estos dos puntos ya puedes sobrevivir, pero si quieres conocer más la idiosincrasia propia de un festival de literatura, permanece atento a la siguiente entrega.
ETIQUETAS: Chá Lucena, Clavelito, Eñe, Gandía Shore, Gervasio deFerr, John Wayne, Quentin Tarantino, Sánchez-Dragó, Wally
¡Sigue leyendo en sigueleyendo!
Tragedias Completas. Séneca y Leonor. Cátedra.
Ayer me regalaron este libro (del que Tumblr no me deja reducir la imagen...) y esto puede parecer una vil publicidad y lo es. Pero no solo eso.
Lo más importante de todo es que me lo regaló la propia autora dedicado y que la-propia-autora es una de las personas más importantes por derecho en mi vida. Así que del libro puedo decir tres cosas: que Séneca mola, que ha sido un trabajazo realizarlo del que doy fe y que personas como Leonor son necesarias para conseguir creer en algo, o en alguien, o en uno mismo. Así que anden todos a sus librerías de confianza y róbenlo pídanlo a gritos como si fuese un pase Vip de Festival de modernos, seguro que aprenderán mucho más de los mecanismos de funcionamiento de la vida y además disfrutarán cual espaldas de oseznos friccionando contra árbol.
Y hablando de mecanismos vitales, esta noche he vuelto a soñar esa última escena tantas veces rodada de nuevo en mi cabeza. Director quisquilloso es mi recuerdo. Siempre ocurre igual: se suceden los hechos como la vez primigenia, pero luego hay finales alternativos más o menos felices, ¿conclusión al salir de la película? me despierto con una tristeza soberana pero también con una extraña sensación clasificable como impertérrita que se mantiene durante algunas horas y/o días.
Hay personas que queremos que sean Trending Topic en nuestra vida, que estén lo suficientemente bien posicionadas e indexadas para que lo sean siempre, pero ocurre que no, que un día no lo están, y el dolor no nos ayuda a entender ningún por qué. Esto es una patatica de obviedad, pero ahí seguimos, rodando una y otra vez las mismas secuencias para que el espectador (nosotros mismos) no se conforme con la edición normal, sino que busque desesperadamente la Edición Coleccionista, Director's Cut included.
Por lo demás, Dexter habla de canalizar pasajeros oscuros y de que, cuando crees que los has canalizado es todo mentira cochina. Entonces solo quieres comerte un buen helado, disfrutar un poco del sol y lanzarte contra el próximo camión. Ayer me dieron unos buenos consejos y hoy quiero dar yo otro, pero no sé si se puede sacar algún tipo de moraleja de lo que estoy escribiendo, salvo que si escribiésemos un libro sobre nuestras "Tragedias Completas", tal vez ocuparía también 1244 páginas, pero "que este trabajo se una también a los trabajos de Hércules: vivamos", a pesar de los fantasmas...
*Todas están canciones van a parar a Folk Fiddling From Sweden (canción pataticafornoreason del día)
Good Morning Mr. Echo - Haruomi Hosono & Miharu Koshi
Si no se os queda grabado en la mente durante, al menos, 36 horas, milagro será.
---
Cortesía de Andrews Nexus (a.k.a. Miss Torniquete...)
Supersubmarina - Tecnicolor (Santacruz)
---
*La lista completa irá apareciendo en Folk Fiddling From Sweden (canción pataticafornoreason del día)