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ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤYou're on your own, kid,
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Desde pequeña Haerim había asistido a clases de etiqueta donde se les enseñaba a comportarse como una “señorita”, más bien, lo que la sociedad esperaba del comportamiento de una mujer correcta. Sus padres ansiaban verla crecer y seguir el camino de sus hermanos mayores en el mundo de la medicina, ambos con un sinfín de reconocimientos que sus padres presumían con mucho orgullo.
Sin embargo, desde muy pequeña Haerim había demostrado poco o nulo interés en ello. Era ruidosa, traviesa y demasiado curiosa como para quedarse quieta por mucho tiempo; por ello sus padres vivían regañándola. Había crecido con un complejo de inferioridad y cierto resentimiento a sus hermanos pues le habían hecho creer que nunca sería lo suficientemente buena como ellos.
Su adolescencia no fue muy distinta, se había esforzado en demostrar que podía ser igual de inteligente que sus hermanos, sin embargo, nada parecía ser suficiente para ver una sonrisa en el rostro de su madre. Haerim no estaba en el top tres de su clase, pero sus notas eran mejor que las del promedio.
No fue hasta que conoció a los gemelos Kang que, por primera vez, se sintió suficiente. Le habían demostrado que la vida era mucho más que una buena nota o un promedio perfecto, gracias a ellos, sintió la libertad de ser ella misma sin sentirse culpable o pensar que estaba haciendo algo mal. Lo que no esperó, fue enamorarse de ambos en el proceso de descubrirse a sí misma, y mucho menos, que los tres terminaran en una relación.












