El mamarracho que ha remitido a la Comisión de Constitución, presidida por el fujimorismo, aboga por "recuperar la soberanía judicial" bajo la premisa, tan popular en las acequias de Twitter y Willax, de que el Pacto de San José es "caviar", que sus fallos benefician a los "enemigos de la democracia", es decir, a los fantasmas que Montoya ve en todas partes. Lo que pasa es que la derecha peruana siempre ha sentido un profundo repudio por los derechos humanos, porque parten de la premisa de que todos somos iguales, lo que resulta impensable para un sector de los peruanos. Como dijo la semana pasada el hijo de alguien, en un debate transmitido en horario estelar: "A más derechos humanos, menos democracia".
PEDRO CASUSOL "Renovación Medieval" en HILDEBRANDT EN SUS TRECE # 639











