Uno de los síntomas que unen al lumpen empresarial político cuello blanco de alto vuelo con su gemelo proleta barrio bajero vergonzante es la conchudez, falta de escrúpulos, desfachatez y alevosía. Notable por citar un par de ejemplos cuando apelan a paraísos fiscales, leguleyadas y lobbies para evadir impuestos, resolver robos o estafar trabajadores y cuando invaden terrenos en zonas peligrosas, barrancos y cerros, y luego exigen servicios básicos o si se pretende realizar un metro o tren piden se les pague cual legítimos dueños, etc.
Son los Pepe el vivo, peruanos sempiternos, más Marca Perú que Gerald Oropeza, el juez Hinostroza, Acuña, Rodríguez Pastor, Cuevita o Belaúnde, el traidor de Arica e ilustre diputado. La novedad es que ahora usan tik tok, instagram y hasta escuchan vanguardia.
¿Contracultura o gaaaaa?











