Hay tentaciones inimaginables, deseos que bullen en la fascinación...
Son esos que están marcados por el amor y no el físico, y son esos lo que perduran, los que se vuelven vida y quedan en el alma.
Ven, te esperan mis labios que ansiosos quieren besarte, están mis manos que deseosas quieren acariciarte, están mi piel que frenética quiere unirse a la tuya, está mi cuerpo que en éxtasis quiere enredarse con el tuyo para hacer una oda al amor.
Leregi Renga











