PESCA DE CAMARÓN Y PROYECTO DE REACTIVACIÓN ARRASTRERA: IMPACTOS LABORALES EN ciudad PUNTARENAS
...
El proyecto que busca reactivar la pesca arrastrera (Expediente N° 21.478) recién ha sido aprobado, en primer debate en el Plenario de la Asamblea Legislativa. No obstante, un colectivo de diputados que lo han criticado por inconsistencias de forma y fondo, lo han sometido a consulta ante la Sala Constitucional.
Armadores arrastreros y diputados puntarenenses, no solo defienden la cientificidad de la iniciativa sino, además, afirman que el espíritu del proyecto es generar empleo y reactivar la deprimida economía porteña.
El sector académico ha ya cuestionado la validez y representatividad de datos aportados al proyecto de ley. Respecto al impacto social que ha causado y, continuaría causando, una reactivación de la pesca arrastrera semiindustrial, la información oficial es escasa. Las pocas cifras existentes pueden aportar no obstante, algunos referentes.
ARRASTRE Y EMPLEOS DIRECTOS: ENTRE LA PRECARIEDAD LABORAL O EL PEOR ES NADA
Tras 40 años de ininterrumpida operación, a inicios de década del 90 el colapso financiero de la industria arrastrera por extinción de la renta empezaba ya a mostrarse con severidad. Incluso, al 2013, año en que es declarado inconstitucional el arrastre, los 26 barcos aún activos difícilmente habrían podido sostenerse en operación a no ser ya por el combustible exonerado al sector y, las capturas realizadas del recurso escama (pescado). ¿Evidencia? Al año 2012, el 60% de lo descargado, en muelle, por la flota arrastrera era recurso de escama
Al momento de ser declarada inconstitucional, la pesca arrastrera tenía ya 25 años de venir haciendo agua. En ese lapso, sacó de operación 2/3 partes de su flota pesquera (51 barcos) e implicó que, solo en la etapa extractiva, la flota arrastrera expulsó 51 capitanes de pesca y 306 marineros pescadores. Los impactos sociales en tierra de esa debacle por el cierre de las principales expresas camaroneras puntarenenses (Frigoríficos CR, Talmana, otras), es un tema aún no cuantificado.
¿Y qué tipo de empleo generaba la industria camaronera? La pesca semiindustrial de camarón no parecía ser una actividad de aprovechamiento solidario del recurso marino.
Un estudio de la UNA-Escuela Economía [1] generó información que refleja en mucho la precariedad laboral asociada a la industria arrastrera. En el 2015, toda la cadena de valor (extracción, procesamiento, comercialización) asociada a los 26 barcos arrastreros en operación, generaba 590 empleos directos en la ciudad de Puntarenas.
Era aquel un empleo en su mayoría temporal (algunos días a la semana) y a tiempo parcial (no jornada completa de 8 horas), de muy baja, baja y media calidad, con remuneraciones medias muy limitadas en comparación con el salario mínimo estipulado por la legislación laboral costarricense.
Específicamente, en la categoría de empleos baja y muy baja calidad (la mayoría) están los marineros pescadores que tripulan los barcos arrastreros y en tierra, el de mujeres peladoras de camarón. La remuneración media mensual de éstas últimas es inferior a los 100 mil colones; su trabajo es informal (a destajo y/o por horas), por tanto sin garantías sociales. En suma, es un empleo precario bajo la modalidad a destajo que no es cubierto por la seguridad social; población vulnerable además, por su baja escolaridad (primaria) y edad promedio relativamente alta (44 años).
¿Aporta el Expediente N° 21.478 alguna estrategia para cambiar o mejorar las precarias condiciones laborales asociadas a la pesca arrastrera semiindustrial? Ninguna.
Hay otro dato relevante asociado a la explotación arrastrera semiindustrial, relacionado este con el camarón de mayor valor comercial. En el periodo 2003-2013, el camarón Blanco desembarcado por la flota arrastrera semi-industrial (silvestre) fue, en promedio, 5 veces menor que el camarón Blanco cultivado (producido) en estanques acuícolas. Ese dato contiene algunos pliegues desmitificadores:
1) Desde hace mucho, décadas incluso, el camarón Blanco que se ha estado consumiendo a nivel nacional no tiene relación con la técnica arrastrera sino, es producción acuícola. 2) Ante el colapso ecológico-económico de la flota arrastrera, parte importante de los ingresos de las mujeres peladoras porteñas provenía y proviene hoy del camarón cultivado, no de barcos arrastreros. 3) El dato muestra el potencial económico-social de la acuicultura y maricultura a nivel nacional.
Dicho esto, dadas las debilidades de sustento científico del proyecto, el generalizado consenso a nivel mundial sobre el altísimo costo socio ambiental asociado a la pesca arrastrera, el fracaso generalizado de medidas para su ordenamiento en otros países, la afectación a la seguridad alimentaria de pescadores a pequeña escala y, a las gravísimas debilidades de la institucionalidad pesquera nacional, podría resultar más sustentable y ganancioso diseñar e implementar un sistema especial de jubilación digno para muchos/as ex trabajadores/as de la industria arrastrera que fueron quedando cesantes desde la declaratoria de inconstitucional; población laboral que diputados puntarenenses, incluso, en una mezcla de ignorancia, cálculo político e irresponsabilidad utilizan como escudo y dicen estar defendiendo.
¿Y los barcos arrastreros? Pues de seguro se podrá encontrar usos más sanos y constructivos que la pesca furtiva, la cual parece están realizando actualmente en nuestra plataforma continental.
IMÁGENES:
Pescadería ubicada en Mercado Municipal de Pérez Zeledón, 2016.
Faena de barco arrastrero frente a Herradura. Rodolfo Dodero, Diciembre 15, 2019.
REFERENCIAS:
[1] Análisis socioeconómico de la cadena de la pesca arrastrera semiindustrial en el litoral Pacífico costarricense. FUNDACIÓN MARVIVA-UNA, 2015.
ENTRADAS RELACIONADAS:
Pesca de camarón y proyecto de reactivación del arrastre: una mirada etnográfica.
Pesquerías, sobreexplotación y conflicto: Incopesca bajo la lupa.
...
Este artículo fue publicado en Semanario Universidad
...













