No creo poder olvidar tu cara, la suavidad de tu pelo o tus ojos de avellana que me antojan a mirarlos por la eternidad.
No creo olvidar tus sonrisas, el timbre de tu voz norteñita o las canciones y cartas que recibía cuando estaba convencida de que a tu lado para siempre estaría.
No me imagino poder sacar de mi mente la primera vez que te vi o la montaña rusa de emociones que despertaste en mí con el primer beso que me robaste, mucho menos podría borrar ese día en el que tuve tu ser, tan afín a mis brazos, a mi lado para pasar toda la noche.
No creo poder olvidarte pero me voy, quiero darme una oportunidad de ser sin ti, así como tú decidiste seguir con tu vida tan lejos de este corazón que lleva tu nombre.















