Arthur Wharton (1865-1930)
Un día como hoy, pero de 1865, nació Arthur Wharton (1865-1930), un atleta increíblemente versátil y el primer futbolista profesional de raza negra de la historia.
Nacido en la Costa de Oro (la actual Ghana), Wharton era un atleta completo, compitió en atletismo, ciclismo y críquet, pero donde dejó una huella imborrable fue bajo los tres palos, como portero.
⚽ Trayectoria por los campos de Inglaterra:
Su carrera, como la de muchos futbolistas de la época, fue un viaje por varios clubes. Esto nos muestra la vida de un deportista profesional en los albores del fútbol moderno:
Darlington F.C. (1885-1886)
Preston North End (1886-1888)
Rotherham Town (1889-1894)
Sheffield United (1894-1895)
Stalybridge Rovers (1895-1897) - Primera etapa
Ashton North End (1897-1899)
Stalybridge Rovers (1899-1901) - Segunda etapa
Stockport County (1901-1902)
En 1889, rompió la primera barrera invisible al firmar un contrato profesional, abriendo un camino que muchos seguirían después.
😔 La otra cara de la moneda:
Su valiente decisión de dedicarse al fútbol tuvo un alto costo. La administración colonial le negó un trabajo estable como funcionario de correos como represalia. Tras retirarse, su vida dio un vuelco trágico: terminó trabajando como peón en una mina de carbón y falleció en la pobreza a los 65 años, siendo enterrado en una tumba anónima.
🌟 El merecido reconocimiento (tardío):
Su legado permaneció en la sombra durante décadas, hasta que en los años 90 su familia comenzó a reivindicar su memoria. Finalmente, el mundo del fútbol le hizo justicia:
1997: Se coloca una placa conmemorativa en su tumba.
2003: Ingresa en el Salón de la Fama del fútbol inglés.
2011: La FA le rinde homenaje en un Inglaterra vs. Ghana en Wembley.
2012: La FIFA se suma a los tributos.
Aunque a menudo se le recuerda como el primer futbolista negro en Gran Bretaña, ese honor corresponde en realidad a Andrew Watson (Escocia, 1881). Sin embargo, el legado de Wharton como el primer profesional y el primero en la First Division inglesa es igual de monumental e inspirador.