Va a sonar muy de señora, pero debo admitir que tengo un pollero favorito.
Por la cuarentena yo dejé de ir al mercado y mi mamá, que salía ya por trabajo, prefirió ir ella a comprar pollo en otros lugares; pero, después de algunas decepciones y pruebas, algunas pechugas con pedazos de piel y cosos de sangre, pequeños, tampoco tan grandes, y algo nervio, exhorté a mi mamá a volver a comprar donde ya comprábamos: en el mercado, con el pollero con el que hemos ido desde hace ya bastantes años. Hoy fui de nuevo, tras la última y peor decepción de otros lugares, y no saben lo feliz que me hace volver a comprar con él, siento que hasta la comida me supo mejor, jajaja. Además, es buena onda, y a mí me gusta ir al mercado ya, xD, luego de que por muchos años en mi niñez fuera de los eventos menos deseados... Ahora, en tiempos de encierro, me sirve para despejarme. Lo bueno de haber ido siempre con mi mamá es que ahora ya me conocen, los conozco, y sé elegir frutas y verduras. Ya no me muero de hambre. XD













