Hoy estuve toda la mañana pensando que había llegado el momento de ordenar el caos digital que tengo en mi computadora porque mi biblioteca, repisas y cuadernos aún pueden esperar y comencé a revisar de a pocos esos 4GB de información que tengo sin entender cómo he podido almacenar tantas cosas en 2 años.
Miles de fotos de viajes, aterrizajes, amores, desamores, amigos, no tan amigos; cientos de textos, un par de libros escritos sin concluir y editar, frases motivacionales, clases dictadas y por dictar, algunas cartas y un discurso, quizás uno de los más bonitos que he dado en los últimos años.
Luego de leerlo un par de veces decidí compartirlo en mi blog porque cada cierto tiempo es bueno leerlo y también para asegurarme que no se me vuelva a perder entre la multitud así que haré un copy paste.
Bueno, hemos escrito todo lo que queremos deciren un papel porque estamos un poco nerviosos, además nunca hemos dado un discurso juntos, al menos no uno tan importante.
Les voy a contar un poco acerca de Juguete Pendiente, la mayoría nos conoce, otros no tanto.
Todo empezó hace más de un año, cuando vi en el Facebook de uno de mis primos las fotos del quinceañero de Angie, me acuerdo que era súper tarde y le mandé un mensaje diciéndole: - Llévame, necesito ir a ese lugar, hagamos cosas por Navidad - a los segundos me respondió: - Dalo por hecho -.
El tiempo pasó y comenzamos a organizar ese compartir navideño que para nosotros era uno más. Mi casa se llenó de regalos, los envolvimos, fuimos al Albergue Frieda Heller y al entrar el primer niño que vi fue a Neil, hablamos un poco y me pareció muy tierno. La celebración era una locura entre juguetes, Sharbelt alborotaba el lugar, Mónica nos miraba con cara de: - ¿Qué están haciendo? -, los voluntarios estaban totalmente entregados y bueno yo tenía miles de sentimientos encontrados.
El verano llegó y con él las vacaciones. De pronto, un mail me hizo que regresara a este albergue. Mi Colegio realizaría un Programa de Responsabilidad Social y querían trabajar con los niños así que nuevamente me reuní con Mónica para ver las necesidades y coordinar las actividades que se realizarían.
Llegó mayo y yo trabajaba en una agencia de publicidad hasta que por esas cuestiones del destino dejé de hacerlo. Recuerdo cobrar mi cheque, liquidación, daños y perjuicios, subirme a mi camioneta y manejar hasta el albergue. 30 minutos después estaba tocando el timbre para sentarme frente a Mónica y decirle: - Hola, no sé si te acuerdes de mi pero yo soy de Juguete Pendiente y vengo a jurarte que te ayudaré en todo lo que ncesites - ella, muy seria y creo que hasta asustada me respondió - Bueno -.
Y es ahí donde la magia comenzó.
Los voluntarios, ayuda, donaciones y demás comenzaron a llegar. Apadriné y amadriné a tantos niños que me volví "La TÍa Vanessa" hasta que uno de ellos se enfermó y es ahí donde nace "Donante Pendiente" porque si bien cubríamos ya necesidades básicas del albergue, queríamos trascender en la vida de todos y cada uno de los que nos necesitaban por eso, comenzamos a donar sangre, plaquetas y hasta ser posibles donantes de médula porque queríamos ayudar a ese niño llamado Fernando y por qué no a Yidda, Gino, María del Pilar, Génesis. Al fin y al cabo todos los pacientes eran nuestra familia y todo era por y para ellos.
A los pocos días y para ser más precisos el 07 de Junio, conozco a Franco, quien se suma a Juguete Pendiente y Donante Pendiente transformándose en uno de los pilares de las asociaciones además de ser mi dupla social y creativa.
El reto ya lo conocen todos.
Franco crea el reto de #JuntosPorElMillon para ayudar a que la Colecta Ponle Corazón llegara a la meta del año 2014, que si bien fue alta y no la pudimos alcanzar no fue imposible prque logramos mover a miles de personas y concientizarlas en que ayudar nos hace no solo mejores seres humanos porque nos volvemos solidarios y compasivos sino porque nos hace que comencemos a ser mejores como sociedad y como país.
Queremos darle las gracias infinitas a Susana de los Ríos por creer en nosotros desde un principio, a Mónica Pinares porque la admiramos y sobre todo porque nos enseñó a ser fuertes, a las Hermanas de Pro Ecclesia Sancta porque nos han acercado a Dios, a todo el staff del Albergue Frieda Heller por abrirnos el corazón, a la Fundación Peruana de Cáncer por dejarnos ser parte de la Colecta Ponle Corazón, a nuestras familias por entender que esto es una elección de vida y apoyarnos en todo lo que se nos ocurre (y ocurrirá) y a nuestra familia elegida: los pacientes del albergue, por ser las personas más increíbles, fuertes y luchadoras que hemos conocido. Los queremos con todo el corazón.
Y bueno, para finalizar esto es lo que somos y hacemos como Juguete Pendiente & Donante Pendiente: Devolverle el espacio que los niños y adultos del albergue necesitan para soñar, sentirse contentos, aliviados y tener la calidad de vida que merecen.
Vanessa Vásquez & Franco de los Ríos".
Tengo que confesar que no hice copy paste sino que el discurso lo volví a tipear, como la primera vez, y mi corazón ha vuelto a sonreír recordando todo lo bueno que nos trajo a Franco y a mi algo que empezó como una prueba y terminó siendo una realidad que se repertirá por algunos años más.
#JuntosPorElMillon 2015 te esperamos y recibimos con los brazos abiertos.