Jun 15, 2015
Su mano fue a dar con el hombro ajeno, removiéndolo un poco. Cuando capturó la atención de la otra persona, señaló el suelo. El desconocido/a estaba pisando su mochila. Subió nuevamente la vista, y una sonrisa apretada se había establecido sobre sus labios. No lo culpaba. El espacio del ascensor donde se habían quedado atrapados, era bastante pequeño.









