No existen métodos, formulas o primicias para el amor. Se da de corazón a corazón, de alma a otra alma, de miradas, detalles, hechos... Son dos seres que se ven y se crea alquimia, con un poco de sorpresa, con un tanto de ternura, con cariño del bueno y crece como flor, cómo girasol que con la luz del sol, brota magnífico y abierto a la vida.
Leregi Renga














