Querido extraño: El “Pringado”
Ha pasado tiempo desde la última vez que nos leímos.Verás, hace unos días mantuve una conversación con una buena amiga, lo que me llevó a reflexionar sobre cierto tema: El ser “pringado”.
Si buscas en la RAE, te encontrarás con que “pringado” significa: - Persona que se deja engañar fácilmente - Me parece a mi que nos queremos muy poco, nos dejamos engañar conscientemente y total ¿para qué? ¿No nos damos cuenta de que salimos perdiendo?
Es por eso que yo me pregunto: ¿Un pringado nace o se hace? y lo más importante, ¿Si perteneces al colectivo, puedes cambiar o estás perdido? Formaremos entre todos una sociedad de pringados. Una de esas que se reúne los domingos y a la que no podremos acudir por estar ocupados haciendo el trabajo de otro, cuidando de la abuela del vecino, o tragándonos las broncas de sabe dios quién. ¿Todavía hay esperanza para los “pringers”?
Dime, ¿eres uno de los nuestros?. Hagamos una prueba. Enumeraré una pequeña lista de situaciones y si te sientes identificado pues…bienvenido.
- te encargas de organizar todo. (cenas, trabajos, cumpleaños, viajes…)
- eres el último en enterarte de todas las novedades de tu grupo de amigos.(quedando como un subnormal)
- te comes todos los marrones en el trabajo.
- se apoderan de tus ideas (y triunfan a tu costa)
- cargas con más trabajo del que te corresponde.
- funcionas a modo de paño de lágrimas.
- eres y serás el “eterno amigo”
- dices “si” a los favores que te piden
- eres al que no toman en serio.
¿Te identificas con 5 o más? pues estás de suerte, aunque estos son sólo algunos de los miles de ejemplos que puedes encontrar en el decálogo: “La guía básica del pringado”, una saga compuesta por títulos tan conocidos como: “El club del pringado”, “La lista del Pringuer”,”Pringuer Point” o “Lo que el pringer se llevó…(para terminar en casa)”. Todos ellos disponibles para aumentar tus conocimientos sobre la materia y convertirte así en el amargado del siglo.
Pero no desesperes, hace poco, un estudio realizado por la universidad de Wichita, ha demostrado que 7 de cada 8 pringados han conseguido librarse de esta cruz que los acecha desde hace años y ahora viven todos juntos en el país feliz, en la casa de la gominola en la calle de la piruleta.
Me parece a mi que esto de ser un pringado sólo se cura echándole morro y dejando la empatía en casa. Necesitamos alguna forma de defensa ante los trepas,manipuladores, farsantes y embaucadores. Todavía no tengo claro mi plan de acción pero lo encontraré.
Te voy dejando ya que tengo un rato libre y hoy se reúne la asociación.