Ahí viene el estropajo humanoide,
De piel tan obscura como la noche,
Con enredes de hojas pérdidas,
Con historia de atrevida dicha.
Salir a la calle le cuesta,
con palabras frívolas y vacías,
Sobre su origen e identidad,
En un lugar donde "reina" la inclusividad.
Sin embargo Insipientes no son,
Por que de tal palo, tal astilla son,
Pero aún así no permiten,
Que el estropajo brille.
Adivinen ¿Dé qué país estoy hablando?







