Cómo darle estilo a tu pelo con calor… sin freírlo
Está claro que la forma más efectiva de darle estilo al cabello es con calor. A golpe de cepillo y secador para el brushing, con rulos, tenacillas o stylers para conseguir ondas y rizos, con plancha para alisar… Sin embargo, el calor es al mismo tiempo un aliado y el peor enemigo para el cabello. No solo lo agrede profundamente (a más calor, más agresión), sino que, además, lo reseca y hace que se vuelva frágil, débil y quebradizo.
No te vamos a decir que destierres todas tus herramientas de peinado que utilizan calor, desde el secador hasta la plancha (aunque el verano es el momento perfecto para hacerlo, hay que decirlo…), pero si no puedes renunciar a ellas ni siquiera ahora, te damos las claves para que la agresión sea lo menos grave posible. 1. Utiliza las mejores herramientas: una plancha que respete el cabello y te permita controlar la temperatura y no calentar el pelo más de lo necesario, un cepillo que desenrede sin romper el cabello, un secador que tenga diferentes temperaturas y función iónica. 2. Utiliza un protector térmico siempre antes de utilizar el secador o cualquier otra herramienta de styling. Creará una película protectora sobre el cabello que evitará que el daño vaya a más. 3. Aprende a controlar la textura sin calor: los productos capilares de styling (cremas de peinado, espumas, geles, sprays) pueden ayudarte a conseguir el look que buscas sin necesidad de castigar al pelo con calor extra innecesario. 4. Utiliza siempre la temperatura más baja posible: a la hora de utilizar una tenacilla, una plancha o un secador, empieza con la temperatura más baja, y si no consigues el resultado que buscas, ve subiendo poco a poco.















