Para sonrisas, las tuyas porque provocan en mi felicidad.
También las mías, porque son torrente de alegría cuando te veo reír y saberte dichoso.
Dicen que no hay nada más bonito que ver al ser amado sonriendo, riendo, contagiando si bien humor y sus bromas con quienes ama.
Opino igual, verte así me hace saber que estás bien, que tú mundo no necesita de grandes cosas para sentir que vive en armonía y que la risa unida al amor son la mejor versión de uno mismo.
Leregi Renga










