Cuántas noches perdí queriendo aprender sobre la cartografía estelar, hasta ése día, el día que la ví y me olvidé de lo que hay en el cielo, así como me olvidé de la noche. Le ví sonreír solo para darme cuenta que ella misma estaba hecha de estrellas, ya me daba igual estudiar el universo, ahora me encontraba con la incertidumbre de cuántas constelaciones formaron los lunares en su cuerpo. Me había enamorado porque era bonita en todas direcciones, ella era linda desde los cuatro puntos cardinales...
~Erre
















