DESPEDIDAS DE SOLTERO
Hoy vengo a dar mi opinión sobre las despedidas de soltero/a:
Érase una vez un hombre que hacía chistes sobre lo insufrible que era el vivir con su mujer. Un hombre que, fijaos lo mártir y cumplidor que era, le pidió matrimonio a la que hoy es su esposa a sabiendas de lo doloroso que iba a ser para él; porque claro, su mujer nació con la vocación de convertirse en su esposa y él, animalico, le hizo el favor de hacer su sueño realidad. Era muy positivo al fin y al cabo, porque luego se echaba unas risas en el bar con sus amigos, bebedores incansables de carajillo y "quemaos". Bueno, a lo que voy: Las despedidas de soltero/a son la máxima expresión del cuñadismo y el mal gusto; de lo vulgar, de lo grotesco, de lo cateto... Se trata de una especie de "ritual" o "aquelarre satánico-sicalíptico" en el que los futuros novios, por separado, celebran que dejan la soltería (porque antes de la boda, se ve que no eran nada). Ahora tienen que asumir la responsabilidad con todas las de la ley porque sí, porque el papel lo dice y no es lo mismo. Ahora parece que los cuernos son más serios porque Dios te observa y te priva de esa libertad de la que TÚ MISMO te has deshecho. En estos aquelarres infernales "criaturescos", el novio o la novia pasa por un proceso de "abrillantado de cutis" que consiste en que un/a stripper le restriegue sus partes nobles (desconocemos si se ha aseado previamente) untadas en aceite por la cara. No sabemos por qué, pero el caso es que es el sufriente, no sufre. Todo este circo impúdico tiene lugar mientras los amigos del pobre condenado a muerte, le jalean cosas como: "Paco, lo que pasa en el Club 69, se queda en el Club 69", "tranquilo, que no le vamos a decir nada a la Vanesa", "tío, no te la follas por gilipollas, chacho... ¡Si no se va a enterar!", "¡Métele la cabeza entre las tetas!", "¡Vane, tía, tócale la polla, que te vamos a hacer una foto!". No se ha estudiado, pero todo apunta a que podrían existir evidencias de un vestigio craneal primitivo que pudiera ser el responsable de este tipo de comportamientos vergonzantes. Con todo y con esto, concluyo: Aunque no sea martes, no te cases ni te embarques.











