kyubong había imaginado escenarios como ese cientos de veces, donde por fin volvía a encontrarse cara a cara con quien décadas atrás había compartido hermosos momentos. sin embargo, en ese instante no estaba en su recamara fantaseando, estaba en la mitad del bosque, a metros de distancia de otra criatura que podría jurar se trataba del susodicho. “¿aidan...?” llamado suena como pregunta, rostro denotando gran confusión. simplemente no creía posible que el vampiro estuviera ahí, a su alcance... pero kyu podía reconocerlo donde fuera. “¡aidan!” vuelve a intentarlo y, en esa ocasión, pies se movieron por inercia, corriendo hacia él para comprobar su corazonada. / @grccve















