Cuando comencé a leer escritores mexicanos me he encontrado en diferentes panoramas, con Carlos Velazquez me río muchísimo, las novelas de Antonio Malpica me hacen ver la parte más bonita de una historia en la ciudad de México, Jorge Volpi me introdujo en el más bajo mundo por medio de los ojos de un periodista mexicano, Alberto Chimal me presento un México post apocalíptico, pero Fernanda Melchor me muestra todo como si estuviese viendo a través de una pintura de Edvard Munch.
9/10 🌟
Un grupo de niños encuentra un cadáver flotando en las aguas turbias de un canal de riego cercano a la ranchería de La Matosa. El cuerpo resulta ser de la Bruja, una mujer que heredó dicho oficio de su madre fallecida, y a quienes los pobladores de esa zona rural respetaban y temían.
Tras el macabro hallazgo, las sospechas y habladurías recaerán sobre un grupo de muchachos del pueblo, a quienes días antes una vecina vio mientras huían de casa de la hechicera, cargando lo que parecía ser un cuerpo inerte.
A partir de ahí, los personajes involucrados en el crimen nos contarán su historia mientras los lectores nos sumergimos en la vida de este lugar acosado por la miseria y el abandono, y donde convergen la violencia del erotismo más oscuro y las sórdidas relaciones de poder













