SAGRADO DIMINUTO
En su auto sacramental JACINTO (2023), Rafael Ballesteros trata, postista, la especificidad consciente de nuestra raza, porque "el pecado asienta su pica en la conciencia". No hay dolo ni pecado en el mamoncillo, ni en el puma, ni en el águila... "Porque sólo en conciencia se levanta una culpa".
"Cae, ésa, la hormiguilla / bajo la bota plana / del joven más campero. / Se explana, se rompe su / trabajera vida: y no falta, / no pecado. Entre conciencia / sólo la pica del pecado se asienta."
Y sigue el poeta preguntándose:
"¿Y dónde la conciencia / habita toda? ¿En la bota / campera? ¿En la garganta / triple? ¿En la mano rapaz? / No hay conciencia donde / no hay todo. / En el mayor colectivo / está la mayor verdad."
La "garganta triple" es de cantante en el teatro lírico español (zarzuela, tonadilla); donde triple equivale a soprano. "Triple" viene aquí del latín 'triplum' o tercera voz de la polifonía medieval y renacentista. En el mundo de la zarzuela las cantantes se clasificaban en "triple absoluta", "triple cómica" y "triple ligera", especializada esta última en virguerías vocales y notas altísimas.
En el contexto anglosajón y en el pop, "cantante triple" viene a ser adaptación coloquial del concepto "triple threat" (triple amenaza). Así se denomina la artista que posee un dominio excelente del canto, la danza y la actuación, como Judy Garland o Beyoncé, ejemplos pragmáticos de la categoría...
Puede que Ballesteros quiera también hacer resonar este significado, pues es LA ELLA: LA MUERTE quien, antes, ha hablado.
EL ARCÁNGEL: LA FLOR, dice otra cosa:
"¡Alabado sea Dios / porque sabe de alturas! // ¡Alabado lo sea / porque está en lo pequeño!"
Evidentemente ni la hormiga que muere, ni la bota ni el campero son culpables. Es conciencia un pesado fardo del alma. Gentes sin conciencia, desalmados, se libran de la culpa y fastidian a los demás con su inconsciencia.
Halictidae nomioidinae, avispilla diminuta libando en yedra
En el Janismo indú es fundamental la Ahimsa , la no violencia absoluta o ausencia de deseo de dañar a cualquier ser vivo, principio que popularizaría Mahatma Gandhi. Para los jainistas el insecto más minúsculo posee alma o fuerza vital (Jiva), causarle daño genera karma negativo.
Los ascetas de la secta extrema Svetambara llevan consigo una escobilla de hilos delicados y, antes de sentarse o dar un paso, barren el suelo para evitar aplastar a un diminuto, incluso usan mascarilla para no tragar al decuido pequeños voladores. Por supuesto, son vegetarianos.











