“Melisa” rescatados del olvido por 80’s Metal Explosion
seen from United Kingdom
seen from Yemen

seen from France

seen from United States

seen from United States
seen from Switzerland

seen from France
seen from United States
seen from United States
seen from France
seen from United States

seen from Malaysia
seen from France

seen from Italy
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from China

seen from Taiwan
seen from United States
“Melisa” rescatados del olvido por 80’s Metal Explosion
MIRRORS: LOVE, REFLECTIONS AND REALITY.
.
*About the exposition: Miradas Cruzadas.
Paradojas de la llamada tecnología virtual de nuestro tiempo (reflejos)
A la amiga que no eres tú. A la memoria viva de un "dos" fatal: la fatalidad de un doble imposible; el de un amor imposible y el de una amistad igual. Un "dos" imposible de pronunciar pero sin el cual no habría posibilidad todavía de dirigirse; un "dos" indisociable, indivisible, pero nunca unido (junto con (el) otro, uno con otro). Sólo se puede hablar de "dos" por el uno, por uno, por una apropiación de este "dos" por uno. He aquí la fatalidad.
(Re-apariciones)
De nuevo, re-apareciendo, aquí como allá, al principio como al final, de este texto, de esta mensajería casi siempre co-respondida y que por alguna razón se niega a desaparecer, a ser exorcizada definitivamente, por ti o por mí, a pesar de ya algunos intentos. ¿Qué podría decir de todo esto? ¿Qué podría decir yo, uno de los "dos", de todo esto? ¿Habré aprendido algo de esto? ¿De mis fantasmas, pasados y futuros, de sus formas, de las más femeninas, de todos los fantasmas que he apreciado, amado y amo todavía? Lo primero que quisiera decir, lo primero que habría que tener en cuenta con uno de ellos, una de ellas, es que hay que aprender a con-vivir con ellos, con ellas, hablarles, dejarlos hablar, acercarse y dejarlos acercar, para lo bueno y para lo no tan bueno, y me niego a decir "para lo malo", porque lo malo, lo más malo, lo que más mal y daño hace, ha sido tratar siempre de ahuyentarlos.
Con una sinceridad inesperada, pero también que se pide confidencial, silenciosa, en secreto, como cuando se habla con fantasmas, te escribo, no desde lo profundo de mi corazón, sino desde la misma superficie de una piel que se eriza todavía con tu presencia(/ausencia).