Daddy Issues Explicados.
El otro día mientras hablaba con mi psicóloga llegué a una conclusión en voz alta (ese anhelado objetivo que tienen todos los psicólogos, en donde quieren vernos llegar a nuestras propias revelaciones sobre nosotros mismos, sin necesidad de que ellos las tengan que decir).
En fin, todo empezó mientras le estaba contando una situación de mi ex, el Petizo, en donde se solía reír y burlar abiertamente de la teoría de como todos en verdad elegimos a nuestras parejas bajo similitudes con nuestros padres.
“¿Y vos? ¿Qué pensás sobre esa teoría?” Me pregunta mi psicóloga (tan psicóloga). “A ver Moni, solamente salgo con tipos mayores de 30 y tengo una relación bastante conflictiva con mi padre, es obvio que tengo MAJOR Daddy Issues” Se ríe, siempre la termino haciendo reír, me río yo también y sigo. “Pero no me aflijo eh, para nada. Yo tengo clarísimo que inconscientemente busco a mi viejo en cada pibe con el que salgo; no lo siento como algo incestuoso, me parece algo muy normal en el ser humano” Veo esa mirada de verdadero interés en mi psicóloga, sé que le gusta cuando me cuelgo con estas reflexiones y me incita a que prosiga: “Es que si te ponés a pensar, a los seres humanos nos cuesta mucho el cambio, así que es obvio que cuando nos toca crecer y enfrentarnos al mundo por nuestra cuenta, vamos a querer encontrar ‘en esa persona con la que queremos formar una vida’ algo que nos haga acordar a nuestra crianza, a lo que estamos acostumbrados. No digo que lo busquemos conscientemente, pero basta con escarbar un poco en las razones de por qué nos gusta quien nos gusta para ver que en verdad esa misma característica la tiene uno de nuestros padres o alguien que nos haya servido de guía en nuestro crecimiento. Y no está mal, la vida puede llegar a ser muy aterradora como para idear una nueva y original forma de enfrentarla, está bien que inconscientemente busquemos lo que ya conocemos como manera de darnos seguridad. De igual forma que también está la parte de esta teoría en donde se dice que buscamos todo lo contrario a nuestros padres, casi como si nos ensañáramos con esa premisa; y vamos a lo mismo, si algunas actitudes no funcionaron con nosotros mientras crecíamos, no vamos a querer seguir traumándonos por el resto de nuestra vida ahora que somos adultos y libres, obvio que inconscientemente vamos a tratar de escaparle a cualquier cosa que nos haga acordar a aquellas actitudes. No sé por qué muchas personas se horrorizan con esa teoría, a mi me parece una estrategia de reproducción y supervivencia del ser humano totalmente entendible.”
Silencio, casi enseguida escucho la veloz lapicera de Moni escribir por lo que parecen ser horas, sin decir ni una palabra. “¿Que pasa Moni?, ¿Estoy para el Vilardebó o me recibí de Psicóloga? Se ríe y no me responde.









