Es momento del cambio, es momento de combatir el verdadero virus.-
Pepi Gonçalves decía: “pasan tantas cosas en la vida mientras le pasan las cosas a la ciudad”
Otro de los temas que me quedó latente luego de la charla de Alfredo Ghierra fue el tema del cuidado que le damos a la ciudad, al país, al planeta en sí mismo.
Creo que hoy somos un poco más conscientes que ayer pero simplemente porque estamos llegando a un límite en el cual realmente ya no va a haber una vuelta atrás. Siempre me da un poco de escalofríos pensar en ese momento, en que tan cerca estamos, cuando realmente va a pasar.
Hace unas semanas The New York Times subió un posteo sobre el Reloj Climático que se inauguró en Metrónomo Union Square en Nueva York y el cual se está instalando en diferentes ciudades del mundo. Estuvo allí únicamente la Semana del Clima, pero creo que generó el suficiente impacto en la sociedad. Este tipo de notas son las que me causan escalofríos, que nos anuncien que se inició una cuenta regresiva hacia una crisis climática global da más que miedo. Según este reloj tenemos 7 años, 102 días y 12 horas (de hace un par de semanas) para revertir lo que estamos haciendo y evitar llegar a esta crisis climática.
Reloj Climático en Metrónomo Union Square en Nueva York. Imagen tomada de la cuenta de Instagram de The New York Times.
Entonces, ¿qué hacemos con la basura? En su discurso de lanzamiento de campaña, Ghierra explica qué es tan simple como cambiar una palabra en la pregunta que nos hacemos y comenzar a preguntarnos ¿qué hacemos con los residuos que generamos?. De esta forma ya estamos clasificando y definiendo el tipo de basura de otra forma. La basura puede re utilizarse tanto de forma compostable para generar abono como reciclable para luego generar otro tipo de elementos.
El año pasado cursé la materia Proyecto Intecrador, en esta una compañera de la carrera Diseño Industrial presentó una empresa uruguaya, Uruplac, que busca dar una segunda oportunidad de uso de residuos que tienen como único destino el vertedero. ¿Cómo lo hacen? Ellos reciben envases de todo tipo y material, los clasifican dependiendo su composición y calidad. Luego los trituran en pequeñas partículas y las mezclan dependiendo las características que se precisen en la placa a construir. Lo prensan en caliente y luego lo cortan y refilan. Este simple proceso genera placas que luego son utilizadas para generar paredes o techos en distintos módulos o edificaciones. Luego este producto es distribuido en la mayoría de las ferreterías del país.
Este tipo de iniciativas son las que precisamos se comiencen a surgir más, ya sea de las empresas como de la propia sociedad, en este caso contribuyendo con la “donación” (lo pongo entre comillas porque realmente no es una donación sino que darle un fin mejor a un desecho antes que el vertedero) de este tipo de productos altamente reciclables por lo tanto reutilizables.
Comenzar a incentivar a las empresas a contribuir con el medio ambiente es lo que deberíamos hacer como sociedad y como planeta que somos. Esto es un poco lo que promueve y pretende lograr Alfredo cuando eligió como uno de los tres ejes de su proyecto la Eco-ciudad. Es comenzar a resolver temas sociales como lo es el manejo de residuos logrando productividad con los mismos ya sea en un nuevo producto final o no.
Aca podés conocer más sobre esta iniciativa.
El verdadero virus del mundo, La basura. Afiche tomado de la cuenta de Instagram Un día menos un diseño más
Este afiche transmite todo lo que está sucediendo hoy en día a nivel mundial. Más allá del COVID - 19 estamos viviendo otro virus, y este lleva bastantes más años en nuestra vida.
Un ejemplo claro. La pandemia que decía mejorar el ambiente, termina contaminando más que antes. Algunos hasta los apodaron “desechos pandémicos”, es terrible. El desecho de tapaboca y guantes de látex está generando un gran impacto en el medio ambiente que es necesario corregir ya.
En el entorno que me muevo es casi moda tener tuS (mayúscula y plural) propios tapaboca, con un diseño particular y varios para cada ocasión que se presente. Todos tienen que ser de tela, lavables y por lo tanto más que re utilizables. Estos pequeños emprendimientos que comenzaron a generar este tipo de tapaboca, indirectamente, están contribuyendo con el cuidado del medio ambiente, además de en el bolsillo de la sociedad. Nuevamente, este tipo de acciones por más pequeñas que sean, son las que precisamos comiencen a surgir más y que los peros que antes había, o porque no era rentable o era muy caro, deje de ser una barrera limitante. Estamos hablando de nuestra única casa, no hay otra igual en el universo (por ahora).
Como reflexión y tema que me planteo cada vez más, nos digo como sociedad que es momento de comenzar a determinar las condiciones de vida que queremos para el futuro de los ciudadanos y visitantes, pero sobre todo para nuestro futuro. Una ciudad es ciudad si hay gente en ella que la habite y estos deben ser responsables de su ciudad, su casa. Si formas parte, debes hacerte cargo como lo haces con tus temas personales. Las decisiones que tomemos ahora son nuestro futuro.












