Buscas seguridad donde no la hay, ya que nada es seguro.
Sin embargo, la sigues buscando inconscientemente.
te lo han inculcado desde pequeñx,
está muy compenetrado en tu interior,
es difícil desarraigarte.
Te desequilibras a cada instante,
con la mínima brisa del viento
y buscas lo que en el fondo no deseas:
aferrarte, aferrarte a algo, a alguien.
Aquello que le dé sentido a tu mísera existencia,
que te encauce, que te haga sentir menos mediocre.
Ya buscaste por fuera, ya buscaste por dentro.
desapegándote de lo externo,
pero no hay caso, nada hallas.
Entonces es cuando decides que te hallen,
que sean, ser, mas vuelves a lo mismo:
al desequilibrio, la inseguridad, la inconstancia,
en definitiva, al miedo...
Tratas de ser como una piedra,
pero hasta la misma piedra,
que permite que sean en ella,
a la larga, de algún modo, se modifica
por el roce, la explosión...
Se modifica hasta en contacto
con la sustancia más noble
como es el agua.
No puedes escapar, eres lo que eres
¿Qué eres?
Es verdad, no lo sabes.
No permitas que te aplasten,
no te expongas a ser consumidx.
Resguárdate de ti mismx.
Ya has avanzado bastante,
de todas formas, debes saber
que hay mucho más aún
por lo cual y de lo que resistir.











