El valor de la experiencia
(muchas gracias a Lama Rinchen Khandro por la invitación)
Ayer domingo, invitado por Lama Rinchen, fui a ver a Gyetrul Jigme Rimpoché, un maestro súper recomendable. Me habían invitado, como maestro residente de la tradición Sakya, a ir a cualquiera de sus actividades y fui a la quizás más introductoria: un como meditar, básicamente.
Y debo decir que me encantó.
Uno podría pensar ¿pero a esta altura, realmente necesito instrucciones básicas en meditación? Y la respuesta es que si uno busca conocer la técnica, no. Es súper fácil de aprender: nos concentramos en la respiración.
Pero por fuera de la parte puramente técnica, hay un mundo que tiene que ver con el concepto de transmisión; no, no como inicación (que dá el miércoles) sino con la transmisión de un conocimiento que no necesariamente está articulado. Tiene que ver mucho con mirar al otro y ver como hace: como se sienta, como organiza la práctica (me encantó que, a diferencia de mi maestro y yo que tendemos a sobre-explicar, fue súper conciso) y sobre todo, como cuenta, mediante anécdotas e historias su experiencia en la meditación.
El momento en que une maestre cuenta anéctodas o una historia para ejemplificar algo de meditación es para mí lejos el más rico de todos. Porque no está simplemente contando algo: está intentando transmitir algo de la experiencia que, de por sí, es intransmisible. Como un poema o una canción, mucho tiene que ver con la sensibilidad de quién escucha; pero sin experiencia en meditación, quién lo intenta transmitir termina queriendo vendernos un libro de aforismos.
Esto, creo, es lo que mucha gente pierde de vista cuándo quieren aprender meditación de libros o de Youtube. No es que no tenga valor: la técnica se puede aprender así. Pero realmente, nos enriquece mucho el ver a una persona con gran experiencia explicando las bases, como a une guitarrista le enriquece una clínica o a une streamer un taller.
Por lo pronto, Gyetrul Rimpoché está acá hasta el miércoles. Aprovechen y ¡vayan a verlo!