Pueblo y Gobierno de Chile en solidaridad con México
El pianista Roberto Bravo y la violinista Monserrat Prieto darán un
Concierto en Homenaje a las Víctimas del Terremoto
** Se llevará a cabo el domingo 29 de octubre, a las 11:30 horas,
en la Explanada de la Delegación de Tlalpan
El destacado y encumbrado pianista chileno Roberto Bravo, considerado como uno de los talentos musicales de más relevancia en América Latina, llegará a nuestra ciudad, para dar un Concierto en Homenaje a las Víctimas del Terremoto en México, acompañado por su compatriota la inspirada violinista Monserrat Prieto.
El concierto, integrado por un Programa sumamente atractivo que combina música clásica y música popular de América Latina, se llevará a cabo el domingo 29 de octubre, a las 11:30 horas, en la Explanada de la Delegación de Tlalpan (Plaza de la Constitución 1, Tlalpan).
Los lazos que unen a ambos países son indisolubles, tanto en la esperanza como en la tragedia. Este concierto, impulsado por la Delegación Tlalpan, el Gobierno de Chile, la Embajada de Chile en México y El Centro Cultural El Juglar, refrenda la voluntad solidaria que hermana al pueblo mexicano y al pueblo chileno.
La carrera de Roberto Bravo ha trascendido con creces los márgenes de la música clásica, explorando con éxito todos los géneros que captan su atención. Se formó en el Conservatorio Nacional de Santiago con Rudolf Lehmann, y en Nueva York con el connotado pianista chileno Claudio Arrau. Estudió en el Conservatorio de Varsovia (Polonia) y posteriormente en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú (Rusia); finalmente, se perfeccionó en Londres (Inglaterra) con la maestra María Curcio.
La violinista Monserrat Prieto es heredera de una importante huella de músicos en Chile, quien desde temprana edad participó en concursos nacionales obteniendo los primeros lugares. Además, se ha presentado como solista junto a la Orquesta Sinfónica de Chile y recorrido los escenarios de su país junto a la Orquesta de Cámara del Teatro Municipal.
Roberto Bravo, por su parte, ha tocado con la Orquesta Sinfónica de Berlín; la Royal Philarmonic Orchestra de Londres; la Melbourne Symphonic Orchestra (Australia); la Orquesta Sinfónica de Sao Paulo; la Orquesta Sinfónica de Quito (Ecuador); la Orquesta Sinfónica de Lima (Perú) y la Orquesta Sinfónica de Chile entre muchas otras y en los escenarios más afamados a nivel internacional.
Ha sido distinguido por el gobierno chileno como “Embajador Cultural Honorario”. En 1995, recibió el Premio Nacional de la Paz, y ese mismo año, el Gobierno de Túnez le distinguió con la 'Ordre Commendateur des Arts'. En 2003, el maestro Bravo fundó y fue el primer director del Conservatorio de Música de la Universidad Mayor en Santiago de Chile.
Activo promotor cultural, ha desarrollado también una intensa labor social y de apoyo humanitario, a través de la fundación que lleva su nombre, la cual estableció junto con diversas personalidades de su país y cuyo propósito es ayudar a los jóvenes talentos musicales de Chile.
Roberto Bravo suele presentarse y apoyar con su arte y armonía en los barrios más vulnerables, en las plazas y jardines de los pueblos más olvidados, en países y zonas donde desastres naturales han impactado a la población, pues lo guía un amor insondable por la música y una convicción humanitaria que plasma en la siguiente declaración: “Yo encuentro que la gran bendición que la vida me ha dado es que el talento musical también me ha permitido sanar. Algunos lo llaman músico-terapia, o como el maestro (Franz) Liszt decía: ‘el piano es mi confesor’. Para mí, el piano es mi mejor amigo, ahí quedan mis esperanzas, mis alegrías, mis dolores. Ahí rezo y medito. Si me preguntan, usted, ¿medita? Digo, no, toco el piano. Usted, ¿reza? No, toco el piano. ¿Se ha hecho terapia con un psicoanalista? No, toco el piano. Todo sale de ahí, la energía fluye y te cura los dolores”.